Piden que no se retire la atención a la Tarahumara tras asesinato de sacerdotes jesuitas
Último adiós a sacerdotes jesuitas asesinados en Chihuahua. Foto de @Jesuitas_Mexico

A dos meses del asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Chihuahua, el vicario general de la Diócesis de la Tarahumara, Héctor Fernando Martínez Espinoza, hizo un llamado a que no se desvíe la atención del caso.

En el espacio de Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula, el vicario así como Ricardo Palma Carbajal, hijo de Pedro Palma, guía de turistas asesinado también en Cerocahui, pidieron que continúe la atención para este caso.

“Nos duele mucho lo que pasó en Juárez pero también no queremos que eso sea el pretexto para volver a descuidar la Sierra Tarahumara y que se desplace la seguridad a esta zona. Hemos hecho un esfuerzo para que no sea en vano el sacrificio de estas personas. Los hechos de Juárez que han sido inéditos de la violencia en Chihuahua, porque no habíamos tenido esto que pasó la última vez del incendio de tiendas y transporte, nos preocupa porque otra vez la fuerza de Juárez desvía la atención porque nos costó posicionarnos en que la sierra tarahumara necesitaba atención “, señaló el vicario.

“Han pasado dos meses desde la muerte de mi papá y de los padres en Cerocahui a manos del narcotráfico y aunque en estos momentos me encuentro sereno, este evento nos tiene a mí y a mi familia con el alma destrozada porque nos arrebataron al pilar de nuestra familia así como la pérdida del padre Joaquín y el padre Javier que dedicaron su amor por la gente y la perdieron tratando de salvar la de mi papá a dos meses que han sido muy dolorosos”, explicó Ricardo Palma Carbajal.

Sobre el tema de considerar a las víctimas de esta masacre como mártires, aclaró.

“Hay que recordar que ya no se entiende ser mártir como únicamente aquello a lo que se tenga odio por la fe, es decir una persecución explícita contra la iglesia, hoy se entiende por martirio una situación tensa de la vida por la fe, es decir que no solo que a mí alguien me odie porque no quiere que yo tenga esas creencias, hoy con el papa Francisco que el derecho a la vida digna es lo primordial para todo ser humano tanto quien muere en la defensa de esa vida digna para las personas hoy es considerado mártir por la iglesia católica, es el caso de monseñor Romero, el caso de muchos otros entonces, obviamente mártires es Pedro y Paul porque hay que recordar que ese día fueron cuatro, porque Paul fue este joven beisbolista que forma parte de esta tragedia junto con su familia por lo tanto, yo considero que mártires son todos aquellos que promueven la vida digna y han muerto en esta coherencia de vida son mártires, no podemos tener solo esta palabra en un sentido estrictamente religioso”, detalló.

El hijo de Pedro Palma indicó que lamentaban que las vidas de las víctimas hayan sido lo que hizo que las autoridades voltearan hacia la Tarahumara.

“En lo personal, la familia ya no hemos tenido contacto  con ninguna autoridad estatal o federal y lo que más lamentamos es que tuvieran que perder la vida dentro de una iglesia para que las autoridades giraran hacia la tierra tarahumara”.

Pidieron que no solo haya una estrategia para la detención de cabecillas del crimen organizado, sino para la atención de la población que pudiera resultar afectada.

“Nosotros hemos pedido al Gobierno del Estado que tiene que tener una estrategia no solo de captura de lo cabecillas sino de protección a la gente cuando ocurre eso porque implementan operativos pero no toman en cuenta cuáles podrían ser las reacciones y quien se vuelve vulnerable es la gente”, apuntó el vicario.

“Siguen los operativos pero nosotros no hemos focalizado nuestra atención en que el objetivo sea la detención del ‘Chueco’, lo que queremos es que no haya más ‘Chuecos’ ni en Cerocahui ni en ninguna otra comunidad de la sierra, por eso esta opción de abrir esta mesa con el Gobierno del Estado que empezó el 15 de julio en torno a los temas coyunturales”, señaló.

Denunciaron la falta de médicos en la Tarahumara, principalmente por los casos de violencia contra el gremio de la salud en la región.

“No hay doctores en la Sierra Tarahumara, después de lo que pasó con la doctora Massiel fue como un pretexto de la inconformidad y hoy la sierra tarahumara no tiene doctores ni en el sector público ni en el sector privado, eso duele muchísimo”, señaló el vicario.

“A raíz de eso y del asesinato de un médico pasante en Durango hubo mucho movimiento del gremio y, efectivamente, se logró haber sacado a médicos y pasantes de las clínicas rurales que se consideraban de riesgo pero creemos que lo tenemos que hacer es mejorar las condiciones de seguridad que hay para los médicos y también mejorar los pagos e incentivos para que puedan trabajar en mejores condiciones. La solución no es sacarlos, es mejorar la seguridad”, apuntó Palma, quien es médico cardiólogo.

Finalmente, el vicario hizo un llamado a que se haga una memoria de las víctimas de una forma proactiva para la Sierra Tarahumara.

“Queremos que la memoria que hagamos de estas personas, que hemos llamado mártires, sea una memoria proactiva para la vida digna y feliz en la sierra tarahumara” concluyó el religioso.