ONU falla a favor de la periodista Lydia Cacho
Lydia Cacho. Foto de @article19mex

El Comité de Derechos Humanos (CDH) de la Organización de las Naciones Unidas  (ONU) falló en favor de las periodista Lydia Cacho, y ordenó al Estado mexicano reparar a la autora del libro “Los demonios del Edén”.

LA ONU detalló violaciones a los derechos humanos en la detención de la periodista  en diciembre de 2005, así como el uso de los aparatos de justicia para perseguir a periodistas, defensores de los derechos humanos .

Lo anterior en el marco de una detención que el Comité calificó como arbitraria, debido a que derivó de un proceso instaurado contra Cacho con motivo de la publicación del libro “Los Demonios de Edén”, en el que se señalaba a altos empresarios y autoridades involucrados en la explotación sexual infantil.

El organismo de la ONU remarcó que “a la luz de las declaraciones vertidas [en aquel entonces] por el empresario en cuestión [Kamel Nacif] y por altas autoridades ejecutivas [Mario Marín] y judiciales del estado de Puebla, la detención de la autora [Cacho] no fue una medida necesaria ni proporcional, sino una medida de carácter punitivo, y en consecuencia, arbitraria […]”

El dictamen del Comité cobra especial relevancia en razón de que se pronuncia a favor de la libertad de expresión, ya que refirió que cualquier amenaza, detención arbitraria, tortura o agresiones similares a periodistas -como los acontecidos en agravio de Lydia- constituyen un ataque a su libertad de expresión. Tales conductas deben ser objeto de una activa y puntual investigación, sus autores deben ser sometidos a juicio y debe ofrecerse una reparación adecuada a las víctimas. Además recalcó que es necesaria la derogación en todo el país de los delitos contra el honor (difamación y calumnias), puesto que la pena de prisión no es nunca la adecuada ni proporcional.

El Comité identificó que en México existe un patrón de violencia sexual contra la mujeres detenidas en México, conductas que por lo general -recalcó- quedan impunes.

Por tanto, determinó que el Estado mexicano debe dar publicidad a dicha resolución, además de realizar:

  1. Una investigación imparcial, pronta y exhaustiva sobre los hechos denunciados por Lydia
  2. Procesar, juzgar y castigar con penas adecuadas a las personas halladas responsable de las violaciones cometidas
  3. Ofrecer compensación adecuada a Lydia
  4. Adoptar medidas necesarias para evitar que se cometan violaciones semejantes en el futuro, garantizando que todos los periodistas y defensores de derechos humanos puedan ejercer su derecho a la libertad de expresión en sus actividades, mediante la despenalización de los delitos de difamación y calumnia en todas las entidades federativas.

Esta es la primera resolución favorable de este Comité y, por lo tanto, la primera en la que se pronuncia sobre violencia por parte de las autoridades contra una mujer periodista.

Los hechos

El 16 de diciembre de 2005, Lydia Cacho fue detenida en las oficinas del Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM) por un contingente de 10 personas (entre ellas cinco empleados de Kamel Nacif) y fue trasladada a Puebla acompañada de agentes de la policía judicial de Quintana Roo.

El trayecto a Puebla duró aproximadamente 20 horas. A Lydia no se le permitió ingerir alimentos, no se le suministró el medicamento para tratar bronquitis diagnosticada, se le autorizó ir al baño una sola ocasión  y realizar una breve llamada a su pareja, no se le permitió dormir. Fue víctima de tortura psicológica y física, tocamientos e insinuaciones sexuales, amenazas de muerte y violencia verbal y física, durante el trayecto y durante su detención en la Procuraduría General de Justicia de Puebla.

Luego de 13 años de búsqueda de justicia, solamente uno de los agentes policiales fue sentenciado por tortura, mientras otro se encuentra prófugo, debido a la tortura infligida a Lydia durante el transcurso a Puebla. Sin embargo, las demás violaciones a derechos humanos y sus perpetradores materiales e intelectuales permanecen impunes.

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