
El comandante del Batallón de Atención a Emergencias del Ejército contó el rescate de trabajadores de la mina Santa Fe, Sinaloa
En una hazaña de ingeniería y resistencia humana, el coronel de zapadores Manuel Adolfo Sánchez Olascuaga, comandante del Batallón de Atención a Emergencias del Ejército mexicano, reveló los detalles del operativo que permitió rescatar con vida a dos trabajadores atrapados en la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario, Sinaloa, tras el colapso ocurrido el 25 de marzo.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para su espacio en Radio Fórmula, Sánchez Olascuaga destacó que, a pesar de la complejidad del terreno y el paso de los días, la motivación del equipo se mantuvo intacta.
“Nosotros tampoco perdimos la fe”, afirmó al describir el momento en que localizaron al segundo sobreviviente después de dos semanas de búsqueda ininterrumpida.
Un laberinto de lodo a 300 metros de profundidad
El desastre comenzó cuando una presa de residuos mineros (jales) se filtró hacia el interior de la mina de oro, inundando las cavidades con lodo y agua. Los equipos de rescate tuvieron que operar a una profundidad de 300 metros en línea recta, recorriendo una distancia de casi tres kilómetros a través de túneles obstruidos.
Para avanzar, los zapadores implementaron un sistema de relevos cada cuatro horas para garantizar la continuidad del trabajo y la seguridad del personal.
Debido a que el suelo era inestable por el lodo acumulado, los rescatistas instalaron tarimas de madera para poder caminar y sondear el terreno palmo a palmo.
Los rescates: Entre el desconcierto y el milagro
El primer rescate ocurrió la noche del 29 de marzo. cuando José Alejandro Cástulo fue localizado a 170 metros de profundidad tras cuatro días atrapado. El minero fue extraído caminando y lúcido, a pesar de haber sobrevivido con raciones mínimas de agua.
Sin embargo, el rescate de Francisco Zapata Nájera desafió todas las estadísticas, cuando fue Localizado a 300 metros de profundidad el 7 de abril. En total el minero permaneció atrapado 14 días en total oscuridad.
- Supervivencia extrema: El minero sobrevivió humedeciéndose los labios con el agua de la mina, la cual es considerada tóxica por los residuos minerales.
- El hallazgo: Buzos del Ejército realizaron una inmersión en aguas completamente turbias, guiados solo por una pequeña luz que Zapata Nájera agitaba para administrar la energía de su lámpara.
- Acompañamiento: Tras el contacto inicial, los buzos permanecieron con él durante 20 horas adicionales dentro de la mina, alimentándolo con barras energéticas y suministrándole oxígeno, mientras bombas extraían el agua suficiente para sacarlo de forma segura.
El saldo de la misión
Lamentablemente, durante las maniobras para auxiliar a Zapata Nájera, los buzos localizaron el cuerpo de un tercer minero, identificado como Abraham Aguilera Aguilera, quien quedó atrapado en una estructura metálica durante el colapso inicial.
El coronel Sánchez Olascuaga informó que el Batallón de Atención a Emergencias, apoyado por unidades canófilas especializadas que también trabajan en turnos de 4 horas, mantiene el despliegue en la mina Santa Fe para localizar al cuarto trabajador que aún permanece desaparecido.
“Como su comandante me siento satisfecho de poder cumplir y que la ciudadanía sepa que cuenta con nosotros”, concluyó.
Con información de López-Dóriga Digital