Llegan miles de flamencos a la costa norte de Yucatán

Más de 20 mil flamencos americanos llegaron este mes a la Reserva Estatal Ciénegas y Manglares, ubicada en San Crisanto, Yucatán, para su temporada de anidación.

Históricamente los flamencos eligen la Reserva de la Biósfera “Ría Lagartos”, en el extremo oriental de la Península de Yucatán, sin embargo, este año llegaron al norte de la entidad. La Reserva Estatal Ciénegas y Manglares cuenta con las características necesarias para una reproducción exitosa.

El gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, en coordinación con autoridades federales y habitantes de la comunidad, emprendieron acciones para proteger a estas aves emblemáticas y su etapa de reproducción.

Esta es muy susceptible a la presencia humana, por lo que cualquier perturbación, por mínima que sea, puede ocasionar graves daños en el proceso reproductivo. Por ese motivo se dispuso un comité integrado por expertos en la materia.

Además se aplicaron un conjunto de medidas preventivas como la instalación de letreros informativos y restrictivos al sitio, la presencia de la SDS en el ejido San Crisanto, en un trabajo coordinado con elementos de la Policía Estatal, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Guardia Nacional que cuidarán y vigilarán el acceso al personal no autorizado.

Los flamencos americanos, aves rosas emblemáticas de Yucatán, son gregarias, es decir, viven en colonias y cada año seleccionan un lugar en las reservas del estado para su etapa de reproducción.

La Reserva Estatal Ciénagas y Manglares cuenta con una superficie de más de 54 mil hectáreas, abarca 11 municipios y es un sitio prioritario para la conservación de ecosistemas. Posee una rica diversidad de ambientes, que incluyen dunas, petenes y pastizales, selva baja inundable y cuatro tipos de mangle, lo que permite albergar y proveer alimento a miles de seres, entre aves, peces, mamíferos y reptiles.

Flamencos Costa Norte Yucatán

Además recibió el reconocimiento Ramsar, el cual tiene como objetivo promover acciones nacionales y la cooperación internacional para la conservación y el uso racional de humedales y sus recursos.

Su enorme riqueza natural es de gran importancia económica y social, como fuente de sustento de muchas familias locales, que dependen de actividades como la pesca y el turismo sustentables.