Las denuncias de tortura en el caso Ayotzinapa

Los casos de tortura revelados por el GIEI en el caso de Ayotzinapa han afectado la versión de las autoridades mexicanas, según asegura The Associated Press basándose en documentos que tiene en su posesión.

De acuerdo a AP, al menos diez de los sospechosos detenidos por el caso Ayotzinapa relataron un guion casi idéntico durante sus declaraciones ante las autoridades federales.

GIEI
Integrantes del GIEI. Foto de PGR

Primero vinieron los interrogatorios, después los golpes, las descargas eléctricas, asfixias parciales con bolsas de plástico y finalmente amenazas de que matarían a sus seres queridos si no hacían confesiones que sustentasen lo que decía el gobierno.

Los métodos de tortura fueron documentados por informes médicos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la que pertenecían los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), quienes finalizaron su gestión en México el 30 de abril.

Las leyes mexicanas califica a las confesiones obtenidas por tortura como inadmisibles. “Si desechan la confesión y no hay más pruebas, básicamente, no hay caso”, dijo Denise González, especialista en derechos humanos y derecho internacional de la Universidad Iberoamericana de México.

La Tortura en México no se sanciona: defensores
Foto de CNN.

Lo amenazaron con violar a sus hijas

“En el transcurso del camino me iban dando electricidad en los testículos y en todo el cuerpo”, declaró uno de los sospechosos, Patricio Reyes Landa.

“En todo ese tiempo, que fue como dos horas y media de camino, llevé los ojos tapados y me fueron golpeando todo el camino”, dijo el hombre a un juez en julio de acuerdo con los documentos obtenidos por la AP. “Recuerdo que se acercó una persona y me quitó la venda de los ojos y me mostró una fotografía de mi familia, de mis dos niñas, de mi esposa y mi hermano, y me dijo que si no hacía todo lo que me dijeran iban a violar a mis niñas… Le dije que yo iba a hacer lo que ellos me dijeran”.

Patricio Reyes Landa

Un informe de médicos de la fiscalía mexicana, preparado dos meses después de la detención de Reyes Landa, dijo que tenía moretones, rasguños y “lesiones puntiformes semejantes a las ocasionadas por la aplicación directa de dispositivos eléctricos (como picanas o “chicharras”) en abdomen y muslos”.

Patricio Reyes Landa supuestamente había confesado haber matado a los estudiantes y quemado sus cadáveres en un tiradero de basura de Cocula, para luego arrojar los restos al río San Juan.

Me asfixiaron y violaron: Sidronio Casarrubias

El líder de Guerreros Unidos, grupo criminal acusado de haber desaparecido a los normalistas de Ayotzinapa, acusó que lo torturaron asfixiándolo con bolsas negras de plástico y violándolo con una pieza metálica.

“Me amenazó que iba torturar a mi familia, a mis hijos de la misma forma en que lo estaba haciendo conmigo”, acusó Sidronio Casarrubias al detective Gabriel Valle Campos.

Sidronio Casarrubias Salgado, “El Chino” - Foto PGR
Sidronio Casarrubias Salgado, “El Chino” – Foto PGR

Agustín García, la primera confesión del basurero de Cocula

Uno de los principales sospechosos es Agustín García Reyes, quien fue el primero en decir que los restos de los estudiantes habían sido tirados al río San Juan.

Durante su declaración, se encontraba con él Tomás Zerón, titular de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, reunión la cual fue cuestionada por el GIEI debido a que no aparecía en los registros; además porque ese día se encontraron los restos de Alexander Mora Venancio, el único normalista cuyos restos fueron identificados en Innsbruck.

agustin garcia reyes
Agustín García Reyes

Sin embargo, García Reyes asegura haber sido torturado con golpes, con una bolsa en la cara y amenazándolo con matar a su esposa e hijos.

“Me siguieron pegando hasta que les dije que yo les iba a decir lo que ellos quisieran”, agregó. “Me llevan al río y me dicen en la camioneta ‘ahorita tú vas a hacer como si tú hubieras tirado las bolsas al río y si no lo haces te vamos a seguir golpeando’. Llegamos a ese lugar y estaban grabando ellos y yo hice como si tirara las bolsas al río y me llevaron enseguida donde ya tenían una bolsas de plástico, las señalé como diciendo que yo las conocía”.

La PGR responde

Eber Betanzos, subprocurador que supervisa el caso del gobierno, dijo que no puede comentar las denuncias de torturas y que le corresponderá a los jueces analizar una serie de evaluaciones físicas y mentales que se le está haciendo a unos 90 sospechosos que dicen haber sido torturados.

Betanzos indicó que 32 detenidos dicen que fueron torturados. Las denuncias involucran “mayoritariamente a agentes aprehensores distintos a la PGR”. Por el momento, se investigan nueve casos de torturas en la Procuraduría.

Omar Betanzos
Omar Betanzos, subprocurador de la PGR.

Con información de AP