La sorprendente historia del astronauta mexicano José Hernández

La sorprendente historia del astronauta mexicano José Hernández - Foto de Notimex.
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El exastronauta de la NASA compartió en entrevista su historia de vida, siendo un ejemplo de esfuerzo y perseverancia

En el espacio de Radio Fórmula, Joaquín López-Dóriga entrevistó a José Hernández Moreno, el reconocido astronauta mexicano, quien aprovechó para contar su experiencia de vida tras su trabajo en la Agencia Espacial Estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés).

El originario de La Piedad, Michoacán, contó que se encuentra preparando un par de libros y que está ya en la búsqueda de apoyo y producción para una película de su vida.

“Vamos a la mitad (del trabajo); ya tenemos un libro escrito, titulado ‘El Cosechador de estrellas’. También sacaremos un libro para niños, titulado ‘El Niño que tocó las Estrellas’. Pero aún nos falta la película. Queremos animar a los directores mexicanos para que se animen a hacer la película”, señaló.

Foto de Wikimedia.
Foto de Wikimedia.

El hijo de los migrantes mexicanos Julia Moreno y Salvador Hernández, comparió un poco de su historia, un poco de sus orígenes. “Nosotros éramos de La Piedad Michoacán, pero cada año pasábamos nueve meses en el sur de California, y nos regresábamos a La Piedad por tres meses. Así desde que nací hasta los 14 años”, señaló, indicando que dichos viajes eran por el trabajo de sus papás en el campo, mismos que él y sus hermanos realizaban.

“Durante los meses en California, primero empezaba en la cosecha de fresas; luego íbamos a la cosecha de lechuga y luego al norte de California iniciamos con la cereza, pepino, durazno, pera, jitomate, y luego la uva”, indicó.

Tras recordar que era un trabajo pesado, no dejó de señalar que fue una etapa que disfrutó. “Sí, ahora viéndolo, es una vida muy difícil, pero estando ahí, para mí fue una niñez muy bonita. Disfrutábamos mucho conviviendo con la familia”.

Tras preguntarle cómo fue que se decidió a estudiar, contó una anécdota:

“Un día que terminábamos de trabajar en el campo, mis hermanos y yo estábamos muy sucios, sudados. Íbamos en una camioneta los cuatro niños sentados en el asiento de atrás, cuando mi papá nos pregunta cómo nos sentíamos. Yo le contesté, de mala manera que me sentía ‘cansado, que cómo quería que nos sintiéramos’, entonces, mi padre me respondió “qué bien, recuerden esta sensación, porque ustedes ahora tienen el futuro en sus manos. Yo no te voy a forzar a ir a la escuela, pero recuerda, ¿qué va a ser tu vida sin estudio? Bienvenido a tu futuro, este es tu futuro”, le indicó. Su padre, Salvador, fue su gran impulsor.

 

Foto de NASA.
Foto de NASA.

 

“Los mexicanos somos buenos para los números”

Señaló que el motivo que le orilló a estudiar ingeniería fue que le encontró el gusto a las matemáticas, algo que, señala, lo tienen todos los mexicanos.  “Nosotros los mexicanos somos buenos para los números. Entonces estoy muy orgulloso de mis raíces.”

En segundo grado, además, reconoció su vocación para la ingeniería. “Estaba en segundo grado cuando iba a ir a regresar a La Piedad. Sin embargo, quien era mi profesora, acudió a mi casa y habló con mis papás. Ella le dijo ‘ustedes necesitan quedarse en un solo lugar, y sus hijos necesitan quedarse en la escuela, pues son muy inteligentes. Así decidimos quedarnos en California, y es cuando agarró tracción nuestro proceso educativo”, indicó.

“Yo me interesé en ser astronauta cuando tenía 10 años, viendo la última expedición Apolo. Viendo caminar a los astronautas, eso me enganchó”, señaló.

Hizo estudios de ingeniería eléctrica en la Universidad del Pacífico, posteriormente hizo una maestría en ciencias en ingeniería eléctrica en la Universidad de California en Santa Bárbara.

El destacado mexicano, contó una anécdota, misma que cataloga como “su receta”.

“La receta que yo ocupo para la vida, misma que un día me contó mi padre, cuenta con cinco ingredientes: primero, decidir qué es lo que quieres; segundo, reconocer qué tan lejos estás de lo que quieres; en tercer orden, trazar un mapa o ruta; en cuarto punto, la educación, que es tu principal herramienta para hacer lo que quieres; y, por último, echarle ganas a lo que vayas a hacer”.

 

Foto de NASA.gov
Foto de NASA.gov

“11 veces me rechazó la NASA”

Luego de continuar sus estudios, finalmente lo recogió la NASA, fue a los entrenamientos. Sin embargo, cumplir su sueño de ir al espacio no fue de la noche a la mañana.

“Fíjate, Joaquín, es una historia de perseverancia. Yo quiero agregar a la receta que te compartí, un sexto ingrediente: la perseverancia. La NASA me rechazó 11 veces, y no fue hasta la doceava vez que la NASA me aceptó. Si queremos algo, hay que luchar por ello, y hay que poner esa receta de seis ingredientes.

Fue algo muy bonito; estaba en mi oficina trabajando, y teníamos una tarea técnica. Yo desarrollaba mis tareas como ingeniero, cuando me dijeron, ¿eres reemplazable? yo respondí: señor, yo soy reemplazable. Así que me dijeron que qué bueno que piense eso, ‘porque irás en reemplazo de alguien’, así que agarrara sus cosas porque de ahí iba a emprender una misión con ellos”.

Foto de Notimex.
Foto de Notimex.

Así, Hernández se embarcó al transbordador Discovery, nave que era capaz de ir de la tierra a la Estación Espacial Internacional en 8 minutos y medio, yendo de 0 a 25 mil kilómetros por hora, dándole vuelta al mundo una vez cada 90 minutos. Ahí permaneció dos semanas.

Recordó que en esa misión, tenía tres objetivos. “Primero, teníamos que llevar un cambio de tripulación. El segundo era entregar más de siete toneladas de equipo a la misión espacial. Nosotros fuimos el penúltimo equipo en los trabajos de armar la Estación Espacial Internacional. Mi tercera nota era realizar caminatas en el exterior de la Estación Espacial Internacional para montar tanques de amoniaco para la ventilación”, indicó.

Por último, señaló sentirse una persona muy afortunada, donde es de los pocos que ha podido ir al espacio. “Somos cerca de 300 los únicos que hemos podido ver el espacio desde el espacio”, concluyó.

Aquí puede escuchar la entrevista completa de Joaquín López-Dóriga a José Hernández Moreno.

Redacción

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