La licencia de Vanessa

En su ignorancia, hasta hablar del contagio del rebaño les ofende.
Florestán.

Vanessa Rubio es una de las servidoras públicas más completas, entregadas y capaces que he conocido.

Su rigor académico, preparación, entrega y lealtad no es muy común en el sector gobierno, donde pasó los últimos 28 años de su vida.

Licenciada por la UNAM, obtuvo su maestría en la London School of Economics, en Londres, fue coordinadora de la APEC, estuvo en la Consar y en 2013 José Antonio Meade, titular de Relaciones Exteriores, la nombró subsecretaria para América Latina y El Caribe.

En esa relación de lealtad, lo siguió a la entonces secretaría de Desarrollo Social, en 2015, cuando el presidente Enrique Peña Nieto empezó a construir su candidato a la presidencia, Meade, y lo designó titular de aquella Sedesol.

Pero el proyecto se truncó al año siguiente tras la desastrosa visita de Donald Trump a Los Pinos, el 31 de agosto de 2016, que llevó a su promotor, Luis Videgaray, a renunciar a la secretaría de Hacienda.

Esa vacante pegó al proyecto Peña que en una noche se quedó sin secretario de Hacienda, también alcanzó a Meade, pues lo nombró secretario de Hacienda, cargo que había ocupado en el último tramo del gobierno de Felipe Calderón, lo que alteró la construcción de su candidatura que al final se hizo, pero con una presidencia muy debilitada, un PRI que no sabía qué, pero postuló por primera vez a un externo, trance en el que siempre lo acompañó Rubio, hasta la derrota electoral del uno de julio de 2018, y después.

Meade quiso que su segunda fuera senadora, y lo logró, enriqueciendo la pequeña bandada priísta y al Senado todo, pero ayer anunció que el lunes pedirá licencia por razones personales y académicas.

Lamento esta baja de la escasa inteligencia legislativa, pero sus razones tendrá, y no tienen nada que ver, como perversa y falsamente se ha dicho, con el regreso de Emilio Lozoya anoche.

No es con ella y no va por ahí.

RETALES

1. CONSEJEROS.- Pues ya quedaron las diez mujeres y diez hombres de los que el miércoles saldrán los cuatro nuevos consejeros del INE, en un ejercicio cuya calidad la muestra la conducta de John Ackerman que lo descalificó, lo que es una garantía. Hay que reconocer que el presidente López Obrador no metió la mano ni promovió a nadie. Lo de Ackerman es de Ackerman;

2. AGRESOR.- El lunes será el careo entre el agresor del Parque Hundido, Rolando Flores Tovar, y la víctima, Claudia Revilla. Flores Tovar reclama que no pudo dar su versión cuando fue hasta ayer que él mismo se identificó en el rol de víctima; y

3. GASTOS.- La presidenta del INMUJERES, Nadine Gasman Zylberman, me dijo que, efectivamente, el decreto de austeridad le recortó el 75 por ciento del presupuesto, pero me aseguró que es de la operación, no del apoyo a las mujeres. El punto es cómo se va a manejar ese instituto con una cuarta parte de su presupuesto.

Nos vemos el lunes, pero en privado.