Suman en Guerrero cinco casos de matrimonios forzados de niñas indígenas durante noviembre
Menor víctima de matrimonio forzado en Guerrero. Captura de pantalla / Noticieros Televisa

Los municipios indígenas que forman parte de la Montaña de Guerrero tienen entre sus tradiciones el matrimonio forzado de niñas, práctica que en lo que va de noviembre suma cinco casos.

Apenas el 22 de noviembre el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan atendió el caso de Anayeli, una adolescente de 13 años de edad que fue detenida por negarse a ser casada con un joven de 15 años al que no conocía.

La menor huyó de su casa en la comunidad Joya Real del municipio de Cochoapa el Grande, pero fue localizada con un vecino y detenida.

Un primo de Anayeli había arreglado el matrimonio de esta con un adolescente cuya familia pagaría 200 mil pesos. El dinero lo necesitaba la madre de la niña para pagar deudas por los gastos funerarios de su esposo, quien fue asesinado.

El Centro de Derechos Humanos Tlachinollan señaló en un comunicado que la precaria situación económica de las familias indígenas impacta negativamente a las menores de edad porque los padres violentan sus derechos por dinero.

Por incumplir el compromiso de entregar a Anayeli para casarse también fueron detenidos el tío que supuestamente le aconsejó huir, el primo que arregló la negociación y el hijo del vecino donde la niña se refugió.

Tlachinollan recibió una denuncia anónima sobre lo ocurrido y acudió a la comunidad Joya Real para dialogar con las autoridades indígenas y conseguir la libertad de los implicados.

Anayeli y el hijo de la familia que la refugió en su huida fueron puestos a disposición del DIF de Guerrero para su atención y seguimiento.

El Centro de Derechos Humanos refirió que si bien el Gobierno de Guerrero anunció una estrategia para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes de la Montaña y costa Chica no se tomó en cuenta a las propias indígenas víctimas de agravios.

Las consecuencias son fatales porque en las comunidades indígenas nada ha cambiado en cuanto a la protección de los derechos de las niñas contra los matrimonios forzados”, condenó.

Agregó que las autoridades federales y estatales no llegan a las localidades indígenas y arremetió contra el hecho de que “todo lo quieren resolver con oficios escritos en español que no se leen porque la mayoría de la población es analfabeta”.

Urgió así a establecer comunicación directa con las familias indígenas en sus lenguas maternas y el despliegue de personal que conozca la cultura y los derechos de los pueblos y, sobre todo, esté dispuesto a atender sus necesidades y a defender los derechos de las niñas.

Con información de López-Dóriga Digital