El desafuero de Andrés Manuel López Obrador

El desafuero de Andrés Manuel López Obrador - Imagen de Cuartoscuro.
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El 6 de abril de 2005, durante el juicio de desafuero, AMLO pronunció su primer discurso en la Cámara de Diputados

El 6 de abril de 2005, durante el juicio de desafuero, Andrés Manuel López Obrador pronunció su primer y único discurso, hasta este viernes, en la Cámara de Diputados.

El 18 de mayo de 2004 se presentó la solicitud de juicio de procedencia por parte de la Procuraduría General de la República (PGR), que en ese entonces encabezaba Rafael Macedo de la Concha, en contra de López Obrador por “haber incumplido un ordenamiento judicial y querer construir un camino que comunicara a un hospital”. Este caso se conoció como El Encino.

El 3 de junio, López Obrador fue notificado.

Del 7 de julio al 6 de agosto de 2004, se presentaron las pruebas. De septiembre del mismo año a febrero de 2005 se realizó el desahogo de éstas presentadas por la Procuraduría General de la República y del GDF.

En abril de 2005, los diputados del PRI y PAN aprobaron iniciar el proceso de desafuero contra el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal; esto contemplaba que la Cámara de Diputados fuera constituida como sede del juicio de procedencia.

El 6 de abril, Andrés Manuel López Obrador acudió a la Cámara de Diputados y pronunció su primer y único discurso en San Lázaro:

Estas son algunos fragmentos del discurso:

“Muy poco voy a argumentar en términos jurídicos sobre la falsedad de este juicio”.

“Hemos reiterado nuestra defensa en numerosas ocasiones. Sólo diré que no he violado la ley, que jamás he actuado en contra de la justicia y nunca ha sido mi intención hacerle mal a nadie”.

“Nunca firmé ningún documento ni ordené que no se respetara la suspensión del amparo otorgado al presunto dueño del predio ‘El Encino’. Por el contrario, hay constancias de que todos los servidores públicos responsables del caso cumplieron con su deber. A pesar de que el Ministerio Público pretendió llevarlos a que me inculparan -como pueden ustedes constatarlo en el expediente-, planteándoles interrogatorios insidiosos, no logró su cometido. Nadie de los servidores públicos del gobierno declaró en mi contra”.

El expediente está plagado de falsedades. Me acusan, simple y llanamente, por ser el superior jerárquico del Gobierno del Distrito Federal.

“El dolo y la mala fe es de quien me acusa, de quienes me acusan. Tengo la conciencia tranquila. Desde hace muchos años que lucho por mis ideas y lo hago apegado a principios, uno de estos es precisamente, hablar con la verdad y conducirme con rectitud. Tengo la certeza absoluta de que no se me juzga por violar la ley sino por mi manera de pensar y actuar, y por lo que pueda representar, junto con otros mexicanos, para el futuro de nuestra patria”.

“Por eso, con seguridad y firmeza, desde esta tribuna, aunque no sea la máxima tribuna, acuso al ciudadano Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, de estos procedimientos deshonrosos para nuestra incipiente democracia. Lo acuso de actuar de manera facciosa, con el propósito de degradar las instituciones de la República”.

“No me voy a amparar ni solicitaré libertad bajo fianza porque sencillamente no soy culpable y porque así protestaré de manera pacífica ante la arbitrariedad que se comete en mi contra y en contra de quienes luchan por la democracia y rechazan la injusticia”.

“Tampoco voy a recurrir a artimañas o a negociaciones vergonzosas. Nada, ni siquiera la aspiración al cargo más elevado de la República, podría justificar el hacer a un lado la dignidad y los principios”.

“No soy un ambicioso vulgar. No llevaré a nadie al enfrentamiento. Todo lo que hagamos se inscribirá en el marco de la resistencia civil pacífica”.

“El 7 de abril, la Cámara de Diputados aprobó el desafuero del tabasqueño con 360 votos a favor, 127 en contra y dos abstenciones”.

Ese mismo día, miles de personas se dieron cita en el Zócalo del entonces Distrito Federal para expresar su apoyo a López Obrador.

El 20 de abril, la PGR solicitó que se iniciara el proceso contra López Obrador como probable responsable de abuso de autoridad; incluso dos diputados del PAN se adelantaron y fueron a pagar la fianza para que no pisara la cárcel.

El domingo 24 de abril de 2005 más de un millón de personas participaron en la marcha del silencio para apoyar a Andrés Manuel López Obrador.

Los periódicos The New York Times y Washington Post dieron cuenta de lo que ocurría en México y señalaron que el proceso contra López Obrador podría representar un retroceso en la democracia del país.

El entonces presidente de la República, Vicente Fox, anunció la renuncia del procurador general, Rafael Macedo de la Concha, y señaló que se revisaría el caso del tabasqueño.

El 4 de mayo de 2005 la PGR, ahora con Daniel Francisco Cabeza de Vaca, determinó no ejercer acción penal contra Andrés Manuel López Obrador.

 

 

Con información de La Jornada y López Dóriga Digital.

 

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