Dormir en el forense


Foto de Ana Paula Cámara
Foto de Ana Paula Cámara

Aunado a las temperaturas extremas, los bajones de adrenalina y comidas mal ingeridas, la suerte es nuestra esperanza de tener un respiro

Un turno infame implica echar volados a cara o cruz para dormir al menos una hora, todos traemos el cansancio a niveles elevados.

Aunado a las temperaturas que van de extremo a extremo, los bajones de adrenalina y cortisol, el extrañar los amores y las comidas mal ingeridas, la suerte es nuestra esperanza de tener un respiro.

Somos varios equipos de peritos en una ciudad trastocada por la violencia.

Si logras esa ansiada hora de descanso, debes buscar el mejor rincón donde puedas conciliar el sueño rápido y que el descanso sea reparador, avisar a la chica de radiofrecuencia que si no contestas de inmediato el Matra, que insista en el celular, pues ganaste una hora y ella sabe lo que significa.

Es necesario conseguir una bolsa para cadáver; sí, de esas dónde se depositan los cuerpos para ser trasladados de una escena de crimen al laboratorio forense para su análisis.

Es lo mejor que puedes utilizar como tu frazada, pues conserva la temperatura de manera maravillosa.

Además, necesitas que tu compañero esté alerta por ambos y cuide tu sueño, acomodar tu sudadera como almohada, colocar el Matra a un lado de la cabeza y el celular en el pecho para escucharlos al momento que suenen, y esperar que tu cuerpo se relaje, en un lugar donde la decadencia del ser humano ha saturado las salas de necropsia.

Esta vez gané el volado, me dispongo a dormir.

dormirforenseSueño