Comisión de Víctimas hace extrañamiento a FGR por caso de José Eduardo Ravelo
En la foto, el funeral del joven José Eduardo Ravelo. Foto de Quadratín

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) manifestó su extrañamiento tras la información publicada por la  Fiscalía General de la República (FGR) sobre el caso del joven José Eduardo Ravelo.

Por medio de un comunicado, la dependencia reclamó la falta de sensibilidad de la Fiscalía al dar a conocer conclusiones de su investigación sin previo aviso a la familia, al tiempo que aseguró que las indagatorias se encuentran en fase preliminar no conclusiva.

Llamó a la Fiscalía General de la República a anunciar las acciones penales que ejercerá contra la Fiscalía de Yucatán por “la probable alteración de evidencias por parte de los funcionarios ministeriales”.

Acusó que la tortura y la alteración de evidencias constituyen delitos que impiden el esclarecimiento de los hechos “y son obstáculos para el acceso a la justicia de las víctimas que deben ser erradicadas de manera definitiva”.

Este jueves  la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que el joven José Eduardo Ravelo, quien murió tras ser detenido en Yucatán, no fue víctima de tortura ni abuso sexual por parte de policías.

La Fiscalía recabó más de 50 testimoniales y realizó 45 periciales de diversas materias (medicina forense, química, genética, mecánica de lesiones, criminalística, audio y video, e informática, entre otros); más 35 informes de Policía Federal Ministerial (PFM), así como tres inspecciones ministeriales.

También se exhumó el cuerpo de José Eduardo para practicarle una necropsia, misma que arrojó que el joven murió por neumonía no relacionada con algún traumatismo recibido durante su detención.

Al analizar los videos de la detención del joven, su llegada y estancia en la cárcel las autoridades no hallaron violaciones a sus derechos humanos.

Únicamente se advirtieron maniobras de sujeción contra José Eduardo por haberse resistido al arresto; sin embargo, se concluyó que las lesiones nunca pusieron en peligro su vida y que tardarían en sanar menos de 15 días.

Con información de López-Dóriga Digital