Así llegan los candidatos al 1 de julio: Mitofsky

Foto de El Financiero
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López Obrador y Meade vuelven a subir; Anaya baja, de acuerdo con la última encuesta de Mitofsky antes de las elecciones


Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, sigue subiendo, liderando y este domingo alcanzó en junio el 38 por ciento de las intenciones de voto, de acuerdo con la casa encuestadora Mitofsky.

 

 

 

Las preferencias electorales, medidas a 12 días de la elección, muestran un resultado en general similar al que se reporta desde abril:

  • Un claro puntero que sigue siendo López Obrador con 38 por ciento de las preferencias
  • Pelea por el segundo lugar entre Anaya (20 por ciento) y Meade (18 por ciento).

 

 

Después del abanderado de Morena, PT y PES, le sigue Ricardo Anaya, abanderado de la coalición Por México al Frente, con 20.0 por ciento, significando un descenso de tres décimas respecto a las cifras de la primera semana de junio.

La misma encuesta coloca en tercer lugar a José Antonio Meade, aspirante de la coalición Todos por México, con 17.7 por ciento de las intenciones, significando un ascenso de 0.6 décimas respecto al último estudio.

 

 

 

Tal como señala el estudio “México 2018: Así llegan al 1 de julio“, las encuestas son útiles y hasta necesarias en los procesos electorales pero no pueden adelantar el resultado, solo miden las intenciones ciudadanas para apoyar a un candidato.

Mitofsky Group advierte que para que estos resultados sean iguales al del día de la jornada, se requeriría que cada ciudadano conservara esa intención y que se esforzara por convertirla en voto, lo que no se logra en una buena cantidad de personas por distintos motivos.

Tracking de Mitofsky Group.

 

La encuesta

 

Mitofsky explica que si vemos la gráfica de las preferencias desde diciembre que inició la precampaña vemos como, a pesar de que el orden de las preferencias no se han cruzado, el nivel de competencia ha cambiado desde “pelea entre 3” como parecía en diciembre, a “dos finalistas y un rezagado” que se perfilaba en febrero y finalmente a “un puntero y dos rezagados” que aparece al final de la campaña, sin ser esto un
adelanto del resultado que tienen en sus manos los ciudadanos el próximo 1 de julio.

Añade que en todo el periodo de prácticamente 200 días de precampaña-intercampaña-campaña, el saldo para cada candidato es:

  • Casi 15 puntos de ganancia para López Obrador que tuvo su mayor incremente de mayo a junio;
  • Una disminución de casi dos puntos de Meade, que tiene una primera etapa muy mala cayendo poco a poco durante 4 meses y al final dos meses muy buenos que lo ponen en la pelea al menos por la segunda posición;
  • Una campaña de Ricardo Anaya que inició muy bien con dos meses consecutivos a la alza y que se cae a partir de la intercampaña cuando se recordará comete el error de entramparse en el tema de la bodega de Querétaro donde se le acusa de lavado de dinero.

 

Al convertir las preferencias “brutas” (tal como responde el ciudadano y por ende relativas a los casi 90 millones de inscritos en el padrón electoral) a “efectivas” donde simplemente se eliminó el 21.5 por ciento que no declaró preferencia, vemos que la estimación para López Obrador llega al 48 por ciento, seguido de 26 por ciento de Anaya y 23 por ciento de Meade.

 

Los datos con preferencias brutas y efectivas.

 

En tanto, cuando se considera que las encuestas son aproximaciones y poseen márgenes “teóricos” de error estadístico, se entiende que la segunda posición está en disputa, ya que, en la preferencia  efectiva, Meade puede estar entre 20 y 25 por ciento, mientras Anaya entre 23 y 28 por ciento con una confianza estadística de 95 por ciento, es decir, los intervalos de ambos se intersectan sin ser por ello una proyección de resultados.

En el caso de López Obrador, el intervalo muestra que existe la posibilidad de que rebase el 50 por ciento.

Dichos datos además arrojan que la preferencia de voto presenta dos variables (sexo y escolaridad); en la primera vemos que son los hombres los que tienen mayor simpatía por AMLO, y en la segunda se puede ver cómo a pesar de que en campaña se mostró como el candidato más preparado, las preferencias por Meade bajan con la escolaridad, lo que ratifica lo que hemos mostrado en otros estudios de que el partido juega un papel más importante que el candidato en este tipo de elecciones.

 

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