Este es un logro que confirma que se acabó el cuento de los abrazos y que hay una voluntad política y una capacidad y coordinación operativa para que el asesino intelectual de Carlos Manzo no quedara, como en la mayoría de los crímenes más emblemáticos, en la impunidad
Roberto Velasco participó en la ceremonia encabezada por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, donde transmitió un mensaje de felicitación al pueblo estadounidense