Lo prometido es deuda. A Jaime Camil, dos mensajes: ¡qué fría estaba el agua! Y gracias por invitarme a contribuir a esta noble causa.

La esclerosis lateral amiotrófica ataca a las células que se encuentran en el cerebro y la médula espinal, las cuales son muy útiles para realizar cualquier movimiento, porque envían mensajes hacia los músculos que deseamos mover.

¿Qué pasa? El paciente pierde desde la habilidad motriz básica para caminar, hablar y escribir. En otros casos más drásticos, se pierde hasta la capacidad de respirar bien y es necesario usar un respirador artificial. No existe una cura para esta esclerosis, aunque existe un medicamento que impide que se desarrolle, aunque de forma poco significativa.

Lejos de la empapada, lo importante es poder sumarnos a la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica. La cubetada de agua (con todo y hielos) estuvo divertida, pero lo que realmente sirve, es donar para combatir este mal. Para eso se hizo la campaña y yo con mucho gusto me uní.