#Video Guardia suizo se desmaya durante audiencia general del papa Francisco
Desmayo de guardia suizo en audiencia del papa Francisco. Foto de EFE

Un miembro de la Guardia Suiza se desmayó durante la audiencia general del papa Francisco.

Como todos los miércoles un guardia suizo acompaña al sumo pontífice en la sala Pablo VI del Vaticano.

La audiencia se llevaba a cabo de manera normal hasta que un niño irrumpió en el estrado y se acercó al papa Francisco.

“Este niño ha sido valiente al acercarse y es justo de lo que estábamos hablando: ¡alianza entre jóvenes y viejos!”, dijo el pontífice.

Instantes después el guardia suizo al lado del pontífice cayó de bruces ante la mirada atónita de los presentes.

De inmediato varias personas se acercaron para auxiliarlo.

Una vez que recobró el sentido fue llevado fuera de la sala.

El portavoz del Vaticano aseguró que el guardia suizo sufrió una baja de presión pero que se encontraba en buen estado de salud.

La Guardia Suiza Pontificia es uno de los cuerpos militares más llamativos del mundo.

Esta corporación ha servido a los papas y vigilado el Vaticano por más de 500 años. Su historia se remonta al Renacimiento, específicamente al año 1506, cuando el papa Julio II solicitó la contratación de mercenarios suizos.

Actualmente, la Guardia Suiza funge como un cuerpo de seguridad en el Vaticano y es considerado el Ejército profesional más pequeño del mundo.

Para unirse a este grupo es necesario ser hombre, tener entre 19 y 30 años, contar con la ciudadanía suiza, ser católico, soltero, medir por lo menos 1.74 metros de estatura, poseer un título profesional o grado de secundaria y haber completado la escuela de reclutas del Ejército suizo.

Aunque por lo general se ve a los guardias suizos portando armas medievales, principalmente espadas y alabardas, también cuentan con entrenamiento en armas de fuego. Además, se les instruye en autodefensa, así como tácticas defensivas para guardaespaldas.

Christoph Graf, comandante de la Guardia Suiza, comentó en 2019 que el sueldo de cada elemento rondaba los mil 700 dólares mensuales (poco más de 30 mil pesos mexicanos).

A pesar de que la cifra suena atractiva, este cuerpo militar actualmente tiene problemas para encontrar nuevos miembros. Por una parte, Suiza ahora está lejos de la crisis económica que enfrentó en el Renacimiento, en aquel país los sueldos son mucho más altos y hay poco desempleo.

Además, sumado a las exigencias del Vaticano para unirse al cuerpo, cada vez hay menos jóvenes católicos dispuestos a servir en la Santa Sede.

“Es una vocación”, expresó en su momento Graf, y destacó que los soldados que llegan a la Guardia no lo hacen por dinero sino por un deseo de servir a la Iglesia Católica.

Con información de López-Dóriga Digital