
Los impactos se producen luego de que Irán denunciara un ataque de EE.UU. e Israel contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz
Alrededor de 120 personas resultaron heridas, once de ellas graves, en dos impactos de misiles iraníes registrados la noche del sábado 21 de marzo de 2026 en la zona del desierto del sur de Israel, que alberga la mayor instalación nuclear del país, sin que los interceptores lograran destruir los proyectiles antes de caer.
Los impactos se producen después de que Irán denunciara un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz sin que de momento, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), haya constancia de una fuga de material radiactivo.
The Iranian regime devastated Arad and Dimona by deliberately striking civilians with missiles. Over 100 people were injured, including children. A blatant war crime. Pure terrorism. pic.twitter.com/e0kpFpdZ6n
— Israel Foreign Ministry (@IsraelMFA) March 21, 2026
El primer impacto se registró después de que, a las 19:00 h local, sonaran las alarmas en la zona al este de la ciudad de Bersheeba en previsión de la llegada de misiles de Irán.
Uno de ellos cayó en la localidad de Dimona, donde se ubica el llamado Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y causó 47 heridos, entre ellos un niño de 10 años grave y una mujer en estado moderado.
El resto de heridos, según informó el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA), fueron lesiones por metralla, así como también heridas mientras se dirigían a zonas protegidas o cuadros de pánico.
El Cuerpo de Bomberos y Servicios de Rescate de Israel informó del derrumbamiento de un edificio en esa localidad, lo que provocó un incendio en la zona.
El Ejército israelí confirmó a EFE que el misil cayó directamente en el suelo, sin que los sistemas de intercepción pudieran alcanzarlo antes del impacto.
Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en la zona a las 22.00 hora local y de nuevo un cuarto de hora después, tras lo que se registró el segundo impacto directo, en este caso en Arad, una localidad a unos 30 kilómetros de Dimona.
El misil, que según el Ejército tampoco fue interceptado por los sistemas defensivos israelíes, cayó entre varios edificios, causó daños importantes en tres de ellos y un incendio en un cuarto piso.
El MDA reportó a las 00:10 h local un total de 75 heridos que fueron trasladados a diferentes hospitales en varias ambulancias y helicópteros, de ellos 10 en estado grave, incluida una niña de cuatro años, y 13 moderados, e informó de que continuaba la búsqueda de más víctimas.
Tras la caída del misil en Arad, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la guerra contra Irán y el Líbano continuará.
זהו ערב קשה מאוד במערכה על עתידנו. לפני זמן קצר שוחחתי עם ראש עיריית ערד, יאיר מעיין, וביקשתי למסור בשם כל אזרחי ישראל את תפילותינו לשלום הפצועים.
הנחתי את מנכ”לית משרדי להגיש את מלוא הסיוע הנדרש יחד עם כל משרדי הממשלה.
אני מחזק את כוחות החירום וההצלה שפועלים כעת בשטח ואני קורא…
— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) March 21, 2026
“Esta es una noche muy difícil en la campaña por nuestro futuro”, dijo Netanyahu en el texto compartido por su Oficina, en el que aseguró haber conversado con el alcalde de Arad.
Previamente envió otro mensaje de apoyo a las víctimas del impacto de Dimona, con cuyo primer edil también dijo haber conversado.
Con información de EFE