Responsable de bombas en Austin confesó crímenes en una grabación


Responsable de bombas en Austin confesó crímenes en una grabación - Foto de Facebook
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Cuando se le preguntó a agentes del FBI si la amenaza a la seguridad se había disipado, sugirieron a la población "mantenerse alerta"

El responsable de los paquetes explosivos en Austin, quien fue descrito por su familia como alguien que estuvo envuelto en una misteriosa “oscuridad” en sus últimos días, dejó una grabación de 25 minutos en su teléfono celular, reivindicando su responsabilidad por los asesinato y por generar pánico.

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El jefe de policía de Austin, Bryan Manley, dijo que las autoridades recuperaron la confesión hecha por Mark Anthony Conditt mientras revisaban sus pertenencias. Conditt, un desempleado de 23 años de edad quien abandonó la universidad, se inmoló este miércoles cuando un equipo SWAT se acercó a su automóvil para detenerlo.

Manley dijo que Conditt se grabó a sí mismo confesando los ataques, tomándose el tiempo para describir con detalles minuciosos los diferentes explosivos que utilizó. El jefe de policía aseguró que la grabación representa “la protesta de un joven con muchos desafíos”.

Los siete dispositivos que Conditt describió en la grabación, incluida la bomba que usó para suicidarse, han sido recuperados por la policía. Pero las autoridades siguen pidiendo precaución a la población.

“No menciona en absoluto nada sobre terrorismo, ni menciona nada sobre crímenes de odio”, declaró Manley, quien señaló que la grabación se realizó el martes por la noche entre las 21:00 y 23:00 h, cuando el joven sintió  “que estábamos muy cerca de él.”

“A veces no podemos asignar una razón a los actos irracionales. Este es un joven muy problemático que estaba hablando de desafíos en su vida que lo llevaron al punto de tomar las medidas que tomó”, dijo el jefe de policía.

La grabación no reveló por qué Conditt envió los paquetes a las direcciones seleccionadas.

La revelación sobre la confesión del joven de 23 años se produce después de que la policía registró la casa de Conditt y encontró un gran número de materiales para fabricar bombas, mismo que los alarmó a tal grado que evacuaron un área de cuatro cuadras para evitar más muertes o lesiones.

Las autoridades no han dado ningún motivo obvio que explique los ataques. Tampoco están seguros de si Conditt actuó solo al fabricar y entregar las cinco bombas en la capital de Texas, mismas que causaron la muerte de dos personas e hirieron a otras cuatro desde el 2 de marzo.

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Christopher Combs, agente especial a cargo de la oficina del FBI en San Antonio, dijo que “una cantidad considerable” de aparatos para fabricar bombas fue encontrada en una habitación en la casa del sospechoso. No se encontraron dispositivos explosivos completamente armados.

Cuando se le preguntó si la amenaza a la seguridad pública se había disipado, Combs sugirió: “Manténgase alerta”.

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