Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Prometer una vacuna para fines de 2020 no ayuda a nadie, expresa Ken Frazier

Prometer una vacuna para fines de 2020 no ayuda a nadie, expresa Ken Frazier - Foto @MSDEspana
Foto @MSDEspana

Ken Frazier, director ejecutivo de Merck, advirtió que la desesperación de las personas por volver a la normalidad podría afectar el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19

Ken Frazier, director ejecutivo de la farmaceútica Merck, afirmó que cuando se le dice al público que habrá una vacuna para atender el COVID-19 para fines de 2020, acaba siendo un “flaco favor” que no ayuda a la gente, es decir, se crea un problema que empeora más la situación.

Frazier  habló con la profesora Tsedal Neeley sobre la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus, y cómo el racismo frena el progreso de Estados Unidos.

En la entrevista, dijo que la vacuna más rápida traída al mercado fue la de Merck contra paperas y en ella tardaron unos 4 años.

 

 

“Déjame darte un dato. En el último cuarto de siglo, solo ha habido siete realmente nuevas vacunas introducidas a nivel mundial en la clínica práctica (…) Merck tiene cuatro, el resto del mundo tiene tres”, dijo.

Explicó que el desarrollo de vacunas lleva mucho tiempo y ejemplificó que la vacuna de Merck contra el ébola tomó cinco años y medio.

“¿Y por qué tarda tanto? En primer lugar, requiere una evaluación científica rigurosa. Y aquí ni siquiera entendíamos el virus en sí o cómo el virus afecta el sistema inmunológico. Empezamos por ahí. Comenzamos con una proteína de pico como antígeno. Lo que esperamos poder hacer con estos diferentes enfoques es crear una vacuna que podamos estudiar rápidamente y que pueda ser segura, eficaz y duradera”, explicó.

“Son tres cuestiones distintas. Nadie sabe con certeza si alguno de estos programas de vacunas producirá una vacuna como esa. Lo que más me preocupa es que el público está tan hambriento, tan desesperado por volver a la normalidad, que nos están empujando a mover las cosas cada vez más rápido. Pero en última instancia, si se va a usar una vacuna en miles de millones de personas, es mejor que sepa lo que hace esa vacuna“, agregó.

 

 

En agosto de 2017, Frazier dimitió del Consejo de Fabricación Estadounidense del presidente Donald Trump, debido a que no hizo una declaración clara contra el odio, y la intolerancia de un grupo supremacista que surgió en Charlottesville, Virginia.

Sobre el racismo institucional, indicó que hay mensajes sutiles que reciben los jóvenes profesionales afroamericanos que les dicen que no son lo suficientemente buenos, que no están a la altura y no merecen estar en su lugar.

“Tenemos que tener la armadura psicológica para defendernos contra el racismo que nos rodea, estar dispuestos a asumir la posición de que si no somos racistas, debemos desafiar un proceso, un sistema, una costumbre que permita a los afroamericanos avanzar. Necesitamos políticos que tengan la voluntad y la integridad para decirle a la gente la verdad”, acotó.

“Las empresas estadounidenses se preguntan qué deben hacer con respecto a la desigualdad racial. Y estamos trabajando en muchos problemas; reforma educativa, reforma de la justicia penal, otros temas como ese, reforma del sistema de salud, pero el nexo entre las empresas estadounidenses y lo que la América negra necesita y más, en mi opinión, es el empleo”, acotó.

“Si podemos hacer algo con los 5.5 millones de afroamericanos de entre 18 y 26 años que tienen un título de escuela secundaria o una pruba de desarrollo educativo, pero no tienen estudios ni trabajo, tendríamos un gran impacto en esto. Tenemos que tener la armadura psicológica para defendernos contra el racismo que nos rodea”, dijo Frazier.

“Al final del día, si eres complaciente con el status quo, eres cómplice del racismo que esconde el status quo“, refirió.

Ken Frazier, es uno de los cuatro directores ejecutivos negros de compañías Fortune 500.

Como presidente y director ejecutivo del principal productor de vacunas del mundo, Ken Frazier ocupa uno de los puestos de más alto perfil en los negocios globales.

Pero Frazier, quien lidera una de las firmas a cargo de desarrollar una vacuna COVID-19, es solo uno de los cuatro directores ejecutivos negros que lideran una compañía Fortune 500.

Con información  de López-Dóriga Digital

 

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