
Seis de cada diez padres y madres consideran que los precios están limitando las oportunidades de futuro de sus hijos
El 56 por ciento de la población mundial ve en los costos habitacionales un impedimento para formar una familia, porcentaje que aumenta hasta el 62 por ciento entre las personas de la generación Z y milenial, según un estudio de la organización Habitat para la Humanidad.
La investigación, titulada ‘Un hogar, pero ¿a qué costo?‘ refleja además que un 75 por ciento afirma haber reducido gastos en alimentación, atención médica y otras “decisiones importantes de vida” para poder pagar una casa.
El estudio, para el que se han realizado encuestas a 30 mil personas de 22 países diferentes, muestra que seis de cada diez padres y madres consideran que los precios están limitando las oportunidades de futuro de sus hijos.
Según la investigación, esta problemática afecta también a la salud mental de la población, con un 35 por ciento que ve en ella su principal fuente de estrés, mientras que el 28 por ciento de los inquilinos cree que afecta negativamente a su salud frente al 19 por ciento de quienes son propietarios.
Al mismo tiempo, el 89 por ciento afirma que una vivienda segura, cómoda y confiable les ayuda a mantenerse mentalmente saludables.
Además, el 48 por ciento de los encuestados tendría problemas para mantener su estabilidad habitacional en el caso de que surgiera algún problema inesperado, el 40 por ciento cree que no tiene opciones más seguras a su alcance y el 56 por ciento considera que el sistema de vivienda de su país está “roto”.
Los porcentajes de personas que renuncian a gastos esenciales para poder hacer frente a los costos residenciales se elevan en el caso de quienes viven en asentamientos informales (89 por ciento), los grupos de menores ingresos (85 por ciento) y las generaciones más jóvenes (81 por ciento).
Para el caso de Estados Unidos, el 42 por ciento dice que no esperan llegar a ser propietarios de una vivienda en ningún momento de sus vidas, un dato que se eleva el 56 por ciento en el caso de Canadá.
La insatisfacción con la vivienda es mayor en naciones con un ingreso bruto bajo, como el caso de Costa de Marfil, (66 por ciento) y el de Etiopía (63 por ciento) frente al 35 por ciento del promedio mundial.
Las personas participantes en este estudio provienen Estados Unidos, Argentina, Australia, Barbados, Brasil, Canadá, Costa de Marfil, Egipto, Etiopía, Guatemala, Indonesia, Irlanda, Kenia, México, Nepal, Nigeria, Polonia, Sudáfrica, Corea del Sur, Trinidad y Tobago, Turquía y Reino Unido.
Con información de EFE