El principal rival de Nicolás Maduro, el opositor Henri Falcón, acudió al Tribunal Supremo de Justicia en Venezuela para impugnar las elecciones presidenciales de ese país y pedir un nuevo llamado a realizar comisiones.

Falcón introdujo la acción judicial alegando que se cometieron algunas irregularidades como permitir la instalación de puntos oficialistas cerca de los centros de votación, que personas con limitaciones físicas sufragaran con asistencia de algún funcionario y que se entregaran bonos estatales a familias pobres días antes de las elecciones.

El dirigente del partido Avanzada Progresista, que rompió con la coalición opositora al participar en los comicios, dijo a la prensa que entregaría a las autoridades judiciales los fundamentos que demostrarían que el proceso electoral del 20 de mayo “adolece de validez”.

“Esas elecciones no existieron”, afirmó Falcón al anunciar que pedirá al Tribunal Supremo de Justicia -controlado por el oficialismo- que llame a nuevas elecciones.

Falcón, un exmilitar disidente del oficialismo de 56 años, anunció la noche del 20 de mayo, poco antes de que se presentara el primer boletín electoral, que desconocería los resultados electorales ante las supuestas irregularidades que se cometieron durante la votación. El pastor evangélico Javier Bertucci, que también se enfrentó a Maduro en los comicios, también denunció irregularidades en el proceso pero reconoció la derrota.

Maduro, que se impuso en la consulta con 6,2 millones de votos y superó por 47 puntos porcentuales a Falcón, desestimó las acciones del opositor y lo acusó de no respetar la voluntad de los venezolanos.

Con información de AP