Minuto a Minuto

Nacional Librean primer lote de moscas estériles contra gusano barrenador en Chihuahua
La Senasica concluyó el primer ciclo de producción de moscas estériles, que ya fueron liberadas para combatir la plaga del gusano barrenador
Internacional Israel negociará en Roma el repliegue de su invasión en territorios libaneses
El gobierno de Donald Trump sostiene que el "Marco Trilateral” entre Estados Unidos, Israel y Líbano es la vía para alcanzar una paz duradera
Deportes Blue Demon Jr. colgará la máscara tras cuatro décadas de trayectoria; ¿cuándo se retira?
El gladiador aprovechó la ocasión para presentar su biografía 'El último Demonio’, libro que fue escrito por el español Oscar Fernández
Entretenimiento Los hermanos Andrew y Tristan Tate seguirán encarcelados al menos dos semanas más en Miami
Andrew y Tristan Tate fueron arrestados en Miami tras ser acusados en Reino Unido de violación y trata de personas
Internacional Trump vuelve a pedir a la Fed bajar tipos de interés en la víspera de su reunión monetaria
Trump aseguró que otros países tienen tasas más bajas y defendió que Estados Unidos debería estar entre las más reducidas del mundo
No olvidemos ni abandonemos a Haití: un llamado urgente a la acción de la comunidad internacional, por Daniel Zovatto
Daniel Zovatto

Por Daniel Zovatto

La espiral de violencia que sacude Haití alcanzó niveles alarmantes el pasado fin de semana en Puerto Príncipe, dejando al descubierto una crisis humanitaria que ya no puede ser ignorada.

Un comando armado irrumpió en la zona costera de Wharf Jerémie, en la comuna de Cité Soleil, y desató una masacre que, según Naciones Unidas, dejó al menos 184 muertos, la mayoría ancianos. Este acto brutal fue una venganza del líder de una pandilla, Micanor Altès, quien acusó a un grupo de personas mayores de causar la enfermedad y muerte de su hijo a través de rituales vudú. La violencia continuó durante la semana, con nuevos ataques dirigidos contra vecinos acusados de hablar con la prensa.

La violencia en Haití no es un fenómeno nuevo, pero su normalización es parte del problema. Desde el magnicidio del presidente Jovenel Moïse en 2021, el país carece de un Gobierno funcional, mientras la corrupción, las luchas de poder y la miseria han acelerado el colapso institucional. Las pandillas han ocupado este vacío, imponiendo su dominio en vastos territorios y condenando a millones de haitianos a vivir bajo su yugo. Grupos como el liderado por el expolicía JimmyBarbecueCherizier han convertido la violencia en una herramienta cotidiana de control.

Ante esta crisis, tanto Naciones Unidas como el primer ministro de Haití —el cuarto en ocupar el cargo en 2024— han expresado su repudio. António Guterres, secretario general de la ONU, llamó a los países miembros a reforzar el apoyo a la misión internacional liderada por Kenia, que desde 2023 colabora con la debilitada policía haitiana. Sin embargo, esta iniciativa ha demostrado ser insuficiente. Con la atención global centrada en Oriente Próximo y Ucrania, la misión carece de los recursos necesarios para enfrentar el poder creciente del crimen organizado en Haití.

El futuro del país caribeño depende de una transición política que solo será posible si se logra desmantelar el dominio de las pandillas. Esto requiere una respuesta mucho más contundente de la comunidad internacional, incluida la aprobación de una fuerza de paz que ha sido bloqueada por Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Para frenar la violencia en Haití, es imprescindible sacarla del olvido y priorizar una solución integral. La comunidad internacional debe actuar con urgencia, porque cada día de inacción perpetúa el sufrimiento de millones de haitianos.