Niño muere en Nicaragua al caer en hueco del autobús en el que viajaba
Niño muere en Nicaragua al caer en hueco del autobús en el que viajaba. Foto de La Prensa Nicaragua

Un niño de cuatro años murió arrollado este miércoles en Nicaragua al hundirse en un hueco ubicado en el piso de un autobús de la flota del transporte urbano colectivo de Managua.

El niño, que viajaba junto con su abuela, se disponía a ocupar un asiento junto a la ventana del autobús, sin ver que en el espacio para poner los pies había un hoyo, se hundió, y no hubo tiempo para pedir al conductor que frenara, según relataron los testigos a periodistas.

El suceso ocurrió en una pista del este de Managua, frente a la sede del Ministerio de Salud.

La abuela del menor, Gregoria Polanco, sufrió un shock nervioso, y fue atendida en la calle por personal del Minsa, indicaron las autoridades.

El autobús, donado por Rusia en la década pasada para modernizar la flota del transporte urbano colectivo de Managua, pertenece a una ruta que es utilizada por los estudiantes de cuatro de las universidades más grandes de Nicaragua.

La noticia despertó indignación en Nicaragua, debido a que los desperfectos en los autobuses son cotidianos.

La Policía Nacional anunció que investigará el caso.

La mayoría de los autobuses de transporte urbano colectivo que circulan en Managua tienen su origen en diferentes donaciones que Rusia hizo llegar a Nicaragua entre 2007 y 2013, y otros comprados a México.

Según datos divulgados en su momento por el Gobierno de Nicaragua, en los primeros seis años del Gobierno de Ortega, de 2007 a 2013, Rusia envió a Nicaragua 520 autobuses para renovar la flota de transporte urbano colectivo y 520 autos para ser ocupados como taxis.

El Gobierno de Nicaragua anunció la donación de 300 nuevos autobuses por parte de Rusia en octubre pasado, y luego en marzo, comunicó del aporte de 250 más, pero luego no informó si finalmente llegaron.

Antes de la llegada de los autobuses rusos la flota de Managua, de unas 850 unidades, estaba compuesta casi en su totalidad por vehículos escolares descartados en países desarrollados.

Con información de EFE