‘Nadie revisó mi bolsa cuando entramos a la Manchester Arena’: testigo

Un joven relata su dolorosa experiencia en la Manchester Arena tras el atentado que cobró la vida de 22 personas


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Un joven de 17 años que asistió a la Manchester Arena para presenciar el concierto de Ariana Grande narra cómo una noche de fiesta y alegría terminó en una de las peores tragedias que han ocurrido en dicha ciudad.

“Fui al concierto de Ariana Grande el lunes esperando que fuera una de las mejores noches de mi vida. No había asistido a un concierto desde que vi a Miley Cyrus en su gira de Bangerz en el mismo escenario en 2014”, relata Joe Ryan, quien fue al concierto acompañado de un amigo.

 

Foto de BBC

 

Ryan relata que alrededor de las 22:30 h el show había terminado, la artista acababa de interpretar “One Last Time”, última canción de la presentación.

“El ambiente era el mismo que el de toda la noche, lleno de amor y felicidad. Terminó la canción, y la gente empezó a salir de la arena. Estaba sentado en el piso superior con mi mejor amigo, y ambos salimos por las escaleras que conducen al pasillo principal que todo el mundo usa para salir de la arena. Entonces ocurrió la explosión”, añade.

El explosivo detonó cerca del vestíbulo principal, añade el joven.

“Escuché el sonido e inmediatamente vi las reacciones de todo el mundo de miedo y pánico. No parecía real, y, al principio, no tenía idea de cómo reaccionar. No tuve más remedio que correr con cientos de padres, niños y admiradores que se dirigían hacia la salida más cercana”.

 

Foto de London Police Pictures.

 

Ryan asegura que lo único que tenía en la cabeza era pánico y que toda su concentración estaba dirigida a no perder a su mejor amigo entre la multitud.

“Era horrible, y me sentía muy mal por los niños que no tenían idea de lo que estaba pasando, en este punto, nadie sabía lo que estaba sucediendo, y creo que nadie lo hizo. Hubo innumerables niños presentes en el concierto, así como padres y adolescentes. Era un caos completo afuera, con multitudes de gente llorando por teléfono y tratando de alejarse de la arena”.

El joven una vez que salió de la arena llamó a su madre para decirle que estaba bien, después pidió un taxi para ir a casa.

“Cuando entramos en la arena, la seguridad ni siquiera revisó mi bolsa, y espero que la seguridad mejore en el futuro, porque era ridículo el poco esfuerzo que pusieron en hacer la revisión. Su ‘examen’ consistió en abrir la bolsa, darle una mirada de tres segundos, luego sintiendo el exterior de la bolsa antes de permitir que la gente entrara”, aseveró.

 

Foto de London Police Pictures.

 

Ryan dijo que seguía sorprendido y que no pudo dormir, “sigo sin palabras. Mi corazón está con las víctimas y sus familias”, finalizó el joven.

En el atentado murieron 22 personas y 59 resultaron heridas. El Estado Islámico reivindicó el ataque.

Con información de The Washington Post