Los errores que marcaron el inicio y el final de la Guerra Cristera

Los errores que marcaron el inicio y el final de la Guerra Cristera - Foto de Internet
Foto de Internet

Un engaño al papa Pio XI así como un error al traducir un telegrama del Vaticano marcaron el inicio y el final del conflicto

Un engaño y un error de traducción, ambos involucrando al papa Pío XI, fueron parte importante del conflicto conocido como la Guerra Cristera, uno de los episodios más sangrientos en la historia de México y que dejó más de 250 mil muertos y 250 mil personas desplazadas.

Paolo Valvo, investigador de la Università Cattolica del Sacro Cuore, al investigar los Archivos Secretos del Vaticano sobre el conflicto, descubrió que el apoyo del papa al clero, fundamental para acelerar el estallido del conflicto, se debió a un engaño por parte de los sacerdotes del ala más combativa de la iglesia mexicana.

El problema surgió con un intercambio de telegramas entre el clero mexicano y el Vaticano, en el que el papa autorizó a los obispos hacer lo posible para pasa salvaguardar la unidad del pueblo mexicano frente al gobierno de Plutarco Elías Calles.

Foto de ACI Prensa

En entrevista para Vatican Insider, el estudioso dijo que “en los archivos vaticanos se descubrió que las premisas de este intercambio de telegramas estuvieron afectadas por algunos errores. El más grave es que no era verdadero que la mayoría de los obispos estaba a favor de la suspensión del culto. Hubo sí una minoría de obispos intransigentes, muy combativos, que lograron imponer su voluntad sobre la mayoría que era más bien moderada, pero dejó espacio a los intransigentes. Por eso la información dada a Pío XI y por la cual él tomó su decisión era falsa”.

Añadió que puede considerarse que el pontífice fue víctima de una operación de inteligencia a fin de que diera su beneplácito al inicio de la resistencia católica a la aplicación de la conocida como Ley Calles, que limitaba el culto católico en el país.

El segundo incidente en el que intervino el papa tuvo que ver en las negociaciones entre cristeros y el gobierno mexicano para poner fin al conflicto armado.

En 1929, los obispos Pascual Díaz y Leopoldo Ruíz y Flores negociaban con el presidente Emilio Portes Gil y al alcanzar un acuerdo provisional, enviaron un telegrama a Roma para pedir su aprobación.

La respuesta del papa fue “Su Santidad deseosísima llegar acuerdo pacífico y justo”, sin embargo, la diplomacia chilena, que actuaba como correo, cometió un error en la traducción del italiano, en el cual se leía “Su Santidad deseosísima llegar acuerdo pacífico y laico”.

Pio XI. Foto de Internet

Los obispos, confundidos con la respuesta, pidieron se explicara el significado del mensaje, a lo que el secretario de Estado Vaticano respondió “Última palabra del punto primero significa con justicia”.

Esto llevó a los clérigos a creer que los acuerdos debían basarse entonces en la legislación mexicana, la cual era en ese momento contraria a los intereses de la iglesia. Si el papa supo del error o no se desconoce, pues no se pronunció en 1929 sobre los acuerdos.

Valvo comentó que finalmente el conflicto entre ambos sectores comenzó a superarse con la presidencia de Lázaro Cárdenas, dando pie a un periodo conocido como “modus vivendi”, en el cual el Estado desistió de aplicar la ley mientras la iglesia renunciaba a reclamar sus derechos.

Esto quedó enmarcado por el apoyo a la expropiación petrolera por parte de los arzobispos de Guadalajara y México, Luis Garibi Rivera y Luis María Martínez y Rodríguez.

Con información de Vatican Insider

engañoerrores