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Las mejores fotos del NYT: abril

Las mejores fotos del NYT: abril

Para el mes de abril, los editores de foto de The New York Times seleccionaron estas imágenes

Por: Laura Garza

Haciendo un repaso visual del mes de abril donde nos enteramos que la Catedral de NotreDame en París se incendiaba, creo que había mejores fotos que esta, pero Veronique De Viguerie de la agencia Getty Images resultó la ganadora.

Una foto que retrata desde las alturas de un barrio parisino, dos de los símbolos arquitectónicos más importantes de París y uno de ellos incendiándose.

NotreDame recibió un duro golpe, enormes llamas parecían consumir todo lo que había dentro, los bomberos hacían su trabajo, gente alrededor se detenía a ver con sus propios ojos, algo que no querían creer.

Un día gris, así como el de la imagen, fue para todo el mundo, quienes fuimos testigos de un accidente que pudo haber derrumbado un símbolo arquitectónico de la historia.

Madona aparece rompiendo una fotografía de ella misma, tomada por Steven Meisel en 1991. Foto en blanco y negro que formó parte del libro controvertido SEX publicado en 1992 en donde la cantante y actriz aparece desnuda con el pelo rubio y ondulado, muy similar a Marilyn Monroe.

Una imagen contrastante entre el blanco y negro y el color de la piel y los labios de la Madona de ahora.

El momento fue fotografiado en Paris a principio de mes, por parte del staff de fotógrafos del diario.

Donald Trump, uno de los hombres más odiados, pero también con miles de seguidores que lo aclaman, vitorean y lo fotografían cada que pueden.
Basta ver esta escena en Green Bay, tomada por Erin Schaff, donde aparece el Presidente de Estados Unidos tras la cortina azul que lo separaba del público y de estar tras bambalinas.

Sus seguidores locos y emocionados, esperan ansiosos la salida de Trump con sus celulares, para hablar en un mitin.

Incluso el juego de colores, así como la bandera de Estados Unidos, y las miradas de la gente las estrellas que lo aguardan, que lo esperan, que lo tararean.

En qué nos hemos convertido que no vemos lo que tenemos frente a nosotros, sino que preferimos ver a través de las pantallas de nuestros teléfonos para sentirnos más cerca. Es una bella ironía de la vida.

Un retrato precioso que trataba a una niña llamada Kristina, de 12 años y a su sombra. Quizá en señal de la niña que fue y la que ahora es, después de haber estado cinco años secuestrada y esclavizada por el Estado Islámico.

¿Cómo se para uno frente a una adolescente a la que le robaron su niñez y la fotografía?
¿Cómo se le sostiene la mirada a esos ojos duros y seguros con los que ve a la lente?

Adam Ferguson, supo hacerlo. Consiguió darle la fuerza a su rostro duro y su cabello de niña. Sus manos en señal de protección, de tampoco sentirse tan en confianza, pero allí está ella, mirándolo fijamente.

Producir desde lo más simple, para lograr un retrato diferente. Una imagen que emule ese valor, fuerza y coraje de esta pequeña para estar allí, de nuevo con sus padres.

Como si fuera un montaje en el Teatro Massimo Bellini en Sicilia, donde chefs ocuparon los espacios de tenores y sopranos que comúnmente aparecen allí.

Fabrizio Villa de Getty Images, captura esta reunión en el segundo día del Festival Nostrum de comida y vino en la casa de la ópera en Catania. Técnicamente a esto le llamamos ritmo, en donde existe un patrón repetitivo para nuestra vista, y este es un hermoso ejemplo. A pesar de que todos los presentes, estén revueltos, mirando hacia un lado u otro, la vestimenta y el color blanco de su vestimenta, hacen que este momento cotidiano, se convirtiera en una imagen divertida.

Tiger Woods regresó este año, y esta imagen es señal de ello.
Aquí vemos el festejo de su quinto título de Maters y si decimoquinto torneo importante, después de no haber ganado en más de una década.

No hay mucho qué decir, de una imagen que por sí sola es congruente: victoria.

La imagen es Doug Mills, también fotógrafo del diario.

Cada año se realiza el Maratón des Sables en Marruecos, en donde los corredores recorren 250 kilómetros durante siete días y en seis etapas.
Una carrera visualmente hipnotizante para quien la corre y quien la fotografía, porque a parte de subir o bajar llanuras, y dunas de arena, todos se enfrentan a tormentas de arena que los puede desviar de la meta y perderse en el camino.

Ryan Christopher Jones, fotógrafo joven mexico americano que reside en Nueva York quien aprovechó la tormenta de arena y la estética visual del lugar.

Ashley Gilbertson, es un fotoperopdista australiano que se ha dedicado a cubrir situaciones en conflicto y los efectos posteriores de la guerra en países como Afganistán o Iraq, sobre todo en las familias que terminan, la mayoría de las veces desmoronándose.

Este pequeño que camina cargando un galón de agua y ramas, es parte del campamento de desplazados, los cuales son conformados por familias enteras que han sido obligados por los rebeldes a huir de sus hogares.
Y así es como entendemos el poder de esa mirada llena de resentimiento, de cansancio, de odio del niño porque bien sabe que no debería de estar haciendo lo que hace o simplemente, estar allí, sin un cambio de ropa, sin una casa, sin la vida que llevaba.

El deporte siempre regala postales visuales y la posición del fotógrafo en el campo, es clave para ello. No siempre hay que estar a nivel de cancha para tener las mejores temas.

Esta foto de Hilary Swift, congeló el pitcheo de Noah Syndergaard de los Mets de Nueva York en el juego inicial de los Nacionales.

El campo marcado con las líneas ne diagonal, la silueta de Noah en perfecto lanzamiento y la pelota en la trayectoria lineal que busca ser ignorada por su rival.

fotografíaLaura Garzathe new york times
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