
Keiko Fujimori constituye un fenómeno político inédito en la historia electoral de América Latina
Por Daniel Zovatto
Dado que mi comentario del otro día generó diversas reacciones e interpretaciones, vuelvo a insistir en el planteamiento original.
Hasta donde alcanza mi conocimiento, no existe en América Latina otro dirigente político que haya logrado clasificar cuatro veces consecutivas a una segunda vuelta presidencial, como ocurre con Keiko Fujimori: 2011, 2016, 2021 y 2026.
Además, su caso presenta una particularidad aún más singular: llegó al balotaje en las tres elecciones anteriores y perdió de manera consecutiva en 2011, 2016 y 2021. Hoy, en 2026, disputa su cuarta segunda vuelta consecutiva, manteniendo por el momento una ventaja extremadamente estrecha mientras continúa el escrutinio.
Que otros políticos o presidentes hayan competido en múltiples elecciones presidenciales a lo largo de sus carreras — Sandra Torres en 3 pero NO en 4; Lula sin pasar 4 veces seguidas a un balotaje, lo mismo Salvador Allende), o incluso hayan alcanzado varias segundas vueltas en distintos momentos pero no cuatro veces de manera consecutiva, NO los ubica en la misma situación. El elemento distintivo aquí es la combinación de cuatro clasificaciones consecutivas al balotaje presidencial y tres derrotas consecutivas previas en esa instancia.
No sostengo que el caso de Keiko Fujimori sea mejor o peor que otros. Lo que afirmo es que, por sus características, constituye un fenómeno político inédito en la historia electoral de América Latina desde el inicio de la tercera ola democrática a la fecha.
Espero que ahora el punto quede más claro.