
Horas después del anuncio del Nobel, la administración de Donald Trump impuso nuevas sanciones a la Corte Penal Internacional
El movimiento islamista palestino Hamás celebró la concesión del Premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navi Pillay, designación que consideró “un paso importante hacia la justicia internacional” y un “nuevo reconocimiento internacional” de los crímenes cometidos por Israel contra el pueblo palestino.
En un comunicado difundido la noche de este viernes, el grupo destacó la trayectoria de Pillay en la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional, “particularmente en los territorios palestinos”; así como su labor en la defensa de activistas del Congreso Nacional Africano durante el apartheid, y su presidencia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda.
Tras ser confirmada como la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, la jurista sudafricana ‘Navi’ Pillay fue reconocida por sus colegas con aplausos en el Tribunal de Núremberg.
Pillay soltó una broma antes de dar un breve discurso: “Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump”.
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— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) October 9, 2026
Un informe de la ONU en el centro del reconocimiento
Hamás subrayó las conclusiones de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que presidió justamente Pillay, y que en un informe publicado en septiembre de 2025 determinó que Israel ha cometido genocidio en Gaza.
Según el movimiento, esas conclusiones “ponen de relieve la gravedad” de lo que han sufrido los gazatíes, y exigen una “acción internacional seria” para convertir los hechos documentados en procesos judiciales y en una “rendición de cuentas efectiva”.
El grupo instó a la comunidad internacional a “asumir sus responsabilidades legales y morales”, procesar a los “criminales de guerra” ante tribunales internacionales y “poner fin a la política de impunidad”.
La Administración de Donald Trump sancionó a la Corte Penal Internacional horas después de que se conociera que el Premio Nobel de la Paz había recaído en una de sus exjuezas, la sudafricana Navi Pillay.
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El Nobel profundiza el choque por la rendición de cuentas en Gaza
El galardón a Pillay fue celebrado también por el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino, oficina que aseguró que “amplifica la voz de la verdad y de los oprimidos”.
En cambio, Israel reaccionó con dureza a la noticia: la oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, acusó al Comité Nobel de haber “perdido su brújula moral” al premiar a “una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío“; mientras que el Ministerio de Exteriores aseguró que “Joseph Goebbels seguramente estará aplaudiendo desde el infierno”.
Con un brazalete negro en el brazo derecho, en solidaridad con “todas las vidas perdidas en Gaza”, y con la cabeza agachada cuando sonó el himno de Israel, los futbolistas de Irlanda ganaron sobradamente el duelo de balompié como parte de la segunda jornada de la Liga de Naciones de la UEFA.
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Horas después del anuncio del Nobel, la administración de Donald Trump impuso nuevas sanciones a la Corte Penal Internacional (CPI), de la que Pillay fue jueza entre 2003 y 2008, y que en noviembre de 2024 emitió una orden de arresto contra Netanyahu por haber cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. Hamás calificó tales sanciones de un “grave ataque a la justicia internacional”.
Con información de EFE