Minuto a Minuto

Internacional Trump insiste en que Irán está “diezmado” y que quiere un “acuerdo” con EE.UU.
EE.UU. e Irán han iniciado conversaciones, que podrían desembocar en un posible encuentro presencial en los próximos días
Internacional Trump pone su nombre al estrecho de Ormuz
Trump bromeó con renombrar el estrecho, al recordar que su apertura es una de sus principales exigencias tras casi un mes de guerra con Irán
Internacional Paramount prevé inversión de 30 mil mdd en contenido tras adquirir Warner Bros
Paramount previó una inversión de 30 mil millones de dólares por Warner Bros, por encima de competidores como Netflix y Disney
Entretenimiento Andrea Bocelli ofrecerá un concierto gratuito en la Ciudad de México
Clara Brugada anunció que el concierto de Andrea Bocelli se llevará a cabo el próximo sábado 18 de abril en el Zócalo de la CDMX
Internacional Llega cuarto cargamento del Gobierno de México con ayuda humanitaria al pueblo cubano
El Buque de Apoyo Logístico "Huasteco" de la Marina llegó a Cuba la mañana del viernes 27 de marzo con la ayuda humanitaria
El hambre en el mundo creció en 160 millones de personas en 2020
Legumbres. Foto de @UNFAO

Entre 720 y 811 millones de personas en todo el mundo sufrieron hambre en 2020, unas 161 millones más que el año anterior, lo que aleja el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) de acabar con el hambre para 2030, según el último informe anual sobre el estado de la seguridad alimentaria y el hambre en el mundo.

“No vamos por buen camino para acabar con el hambre y la malnutrición en el mundo; de hecho, vamos en la dirección equivocada”, alertó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el informe, que elaboró en colaboración con el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este aumento implica que la subnutrición creció de 8.4 por ciento en 2019 a 9.9 por ciento en 2020, después de permanecer prácticamente inalterada en los últimos cinco años evaluados.

El incremento de la subnutrición varía entre regiones, y mientras que cerca de una de cada cinco personas en África sufrió este problema (21 por ciento), en América Latina y el Caribe afectó a 9.1 por ciento y en Asia a 9 por ciento.

La pandemia de COVID-19 contribuyó al empeoramiento de los datos, aunque el informe alertó que el coronavirus es “solo una pequeña parte de un problema mucho mayor” y apuntó a otros factores como “la variabilidad climática, los conflictos y las desaceleraciones económicas extremas” como la causa de la vulnerabilidad de los sistemas alimentarios.

La previsión es que 660 millones de personas sigan sufriendo hambre en 2030, “en parte por los efectos de la COVID-19”, ya que los cálculos en un escenario en el que no hubiera habido pandemia rebajan esta cifra en 30 millones de personas.

El informe también reveló peores cifras en el último año en cuanto a la seguridad alimentaria y destacó que la inseguridad alimentaria moderada o severa experimentó un crecimiento igual al de los últimos cinco años combinados.

“Casi una de cada tres personas en el mundo (2 mil 370 millones) no tienen acceso a comida adecuada en 2020, un incremento de casi 320 millones de personas en tan solo un año”, alertó la FAO.

El elevado coste de las dietas sanas y “niveles persistentes de desigualdad de ingresos” causaron que estas dietas estén fuera del alcance para 3 mil millones de personas, según el informe.

La FAO expresó que a pesar de los malos datos, el documento tiene una nota positiva porque la solución a estos problemas radica “en la transformación de los sistemas alimentarios” y ahora mismo “hay impulso” para llevar a cabo estos cambios.

El informe identificó seis vías para contrarrestar el aumento del hambre, con medidas como consolidar la paz en las zonas en conflicto, aumentar la resiliencia al cambio climático y a las adversidades económicas de los más vulnerables, intervenir en las cadenas de suministro para reducir el precio de los alimentos nutritivos, hacer frente a la pobreza y a las desigualdades estructurales, y modificar las pautas de consumo para que sean más nutritivas.

Con información de EFE