Cae durante octubre número de haitianos detenidos en la frontera
Cae durante octubre número de haitianos detenidos en la frontera. Foto de EFE

Las detenciones de haitianos que intentaban ingresar indocumentados a Estados Unidos desde México se desplomaron en octubre pasado, después de que el Gobierno del presidente Joe Biden expulsó a cientos de ciudadanos de ese país que llegaron de forma masiva a territorio estadounidense.

Así lo dio a conocer el diario The Washington Post, que citó datos preliminares de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

De acuerdo con esos registros, cerca de mil migrantes haitianos fueron detenidos en octubre a lo largo de la frontera con México, una cifra que contrasta con las 17 mil 638 personas de esa nacionalidad interceptadas por las autoridades fronterizas en septiembre.

Las detenciones de haitianos en la frontera se dispararon en los meses pasados después de que miles de inmigrantes, en su mayoría procedentes del país caribeño, llegaran caminando a suelo estadounidense y se asentaran en un campamento improvisado instalado debajo de un puente que comunica a la población de Del Río (Texas) con Ciudad Acuña, en México.

La Administración del líder demócrata organizó vuelos para devolver a su país a muchos de los haitianos que permanecían en el campamento.

Al confirmar en septiembre pasado el cierre del campamento, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro Mayorkas, indicó que 8 mil de los migrantes que permanecían en el lugar regresaron “de manera voluntaria” a México.

Otros 5.000 migrantes estaban siendo procesados para determinar si afrontarían un proceso de deportación y 12 mil 400 más someterían su caso ante jueces de inmigración que decidirán si se les permite permanecer en Estados Unidos.

El Gobierno de Biden ha mantenido en vigor una polémica norma de salud pública conocida como “Título 42” y que fue adoptada por su antecesor, Donald Trump (2017-2021), para evitar la propagación de la pandemia de COVID-19.

Esa norma permite la expulsión expedita de las personas indocumentadas detenidas en la frontera, sin permitir que soliciten asilo o alguna protección humanitaria, según han denunciado organizaciones de defensoras de derechos humanos.

Con información de EFE