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En Venezuela los zapatos de tacón se convierte en una prenda de lujo
Foto de Cosmopolitan

Las venezolanas son afectadas por la crisis económica que hace difícil que muchas de ellas puedan usar una prenda tan básica como los zapatos de tacón.

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Foto de Internet

Usar tacones sigue siendo hasta el día de hoy popular entre las mujeres venezolanas a pesar de que algunas los evitan alegando los problemas de salud en pies, piernas y espalda que podrían causar a largo plazo, aunque algunos especialistas lo descartan.

El médico Jesús Delgado aseguró que usar tacones “no es algo que sea dañino de por sí, pero podría agravar algún problema existente resultado de tener una mala pisada o la espalda desviada”, por lo que recomendó visitar a algún especialista en caso de sentir molestias.

Delgado consideró que inclusive aquellas mujeres que usan tacones durante las ocho horas del horario de oficina probablemente no tengan mayores problemas, ya que pasan la mayor parte del tiempo sentadas en labores de escritorio.

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Foto de Reuters

Pese a que las venezolanas tienen fama de ser vanidosas y usar maquillaje y recurrir a tratamientos de belleza, el uso de los tacones representa un desafío particular, dado que deben lidiar con aceras en mal estado o el transporte público congestionado.

“Cuando voy camino al trabajo uso unos zapatos de tela y tengo los tacones guardados en mi bolsa, y me los pongo después de llegar a la oficina, porque con las calles como están, una no puede ir caminando con tacones por ahí”, dijo Andrea Barrios, contadora de profesión.

Además del mal estado de las calles, el uso de los tacones también resulta inconveniente porque podría prestarse para pisotones en el metro o en autobuses o a caídas al tratar de caminar entre las multitudes que se forman en las horas pico.

Sin embargo, en la actualidad el mayor obstáculo para muchas venezolanas a la hora de usar zapatos con tacón es el económico, ya que la escalada inflacionaria ha causado que un buen par de tacones ronde entre dos mil y 50 mil bolívares.

En contraste, tras el último aumento del salario mínimo en mayo pasado, el sueldo básico se ubicó en poco más de 15 mil bolívares (unos 30 dólares al cambio de viajero), por lo que para muchas comprarse un par de zapatos con tacón resulta una verdadera “misión imposible”.

Inclusive, varias talabarterías y zapaterías dijeron a la agencia Notimex que en los últimos meses se ha notado una baja en la compra de zapatos nuevos, así como un aumento “sustancial” en los pedidos de reparaciones, incluyendo tacones.

“Con esta crisis ya no se puede andar comprando tacones nuevos, eso es un lujo, que uno, si acaso, puede darse en navidad, pero ahora más bien he tenido que desempolvar, limpiar y pulir los tacones que tenía guardados para reestrenarlos”, dijo María Suárez.

Suárez, una enfermera de 26 años y sin hijos, reconoce que la crisis económica también la ha llevado a “reflexionar” sobre sus gastos, ya que con frecuencia compraba zapatos nuevos, a pesar de tener “cientos” de tacones con poco uso guardados en su casa.

Redacción