Inclusión de colaboradores en condición socioeconómica desfavorable, tema pendiente para empresas latinoamericanas
Junta de trabajo. Foto de Jason Goodman / Unsplash

La inclusión de colaboradores con condiciones socioeconómicas menos favorables es un tema pendiente dentro de las empresas latinoamericanas, sostiene un estudio de McKinsey & Company.

El informeDiversidad socioeconómica en el entorno laboral‘ resalta que en las empresas latinoamericanas se han vuelto más inclusivas e igualitarias respecto a grupos históricamente sub-representados, como las mujeres, la comunidad LGBTQ+ y las personas negras.

Sin embargo, advierte, apenas una tercera parte de 5 mil 400 compañías encuestadas ha implementado acciones o iniciativas que promuevan la inclusión de sus colaboradores con condiciones socioeconómicas menos favorables.

De acuerdo con McKinsey & Company las personas de origen socioeconómico menos favorecido suelen carecer de información adecuada sobre planes de carrera, calificaciones y universidades.

Ello se traduce después en que tengan acceso a una variedad limitada de puestos de trabajo al no satisfacer algunos de los criterios de reclutamiento tradicionales.

Y una vez dentro de un empleo pueden tener mayor dificultad para integrarse efectivamente en el entorno laboral, establecer relaciones de afinidad con colegas o acceder a las mismas oportunidades de capacitación y desarrollo.

Para lograr la inclusión de personas en condición socioeconómica desfavorable se recomiendan cinco acciones:

Hacer seguimiento de la composición de la fuerza laboral teniendo en cuenta la situación económica de los trabajadores, además de monitorear el grado de bienestar en cada grupo.

Reestructurar el proceso de reclutamiento y expandir el grupo de talentos, informando oportunamente acerca de las oportunidades, contratando recursos de fuentes no tradicionales de reclutamiento y eliminando criterios de admisión no esenciales.

Ofrecer capacitación adicional para ayudar a los colaboradores a superar las brechas en habilidades duras, blandas e idiomáticas.

Mejorar el sentido de pertenencia de los colaboradores fortaleciendo aspectos como formación de redes, role modeling y representación del liderazgo.

Incorporar una perspectiva socioeconómica a los procesos antisesgos para garantizar condiciones equitativas de avance en la carrera.

Con información de López-Dóriga Digital