
El Instituto Nacional de Sismología indicó que el volcán de Fuego registra de cinco a diez explosiones por hora con columnas de ceniza a 4 mil 500 metros de altitud
El volcán de Fuego, uno de los tres activos de Guatemala, ha perdido fuerza en sus erupciones en las últimas 24 horas, pero las autoridades de protección civil mantienen las alertas de prevención en los departamentos aledaños debido a la acumulación de material volcánico.
Dicho volcán registró a principios de la semana explosiones que llevaron columnas de ceniza hasta los 6 mil metros de altura, pero sus erupciones se han debilitado en las últimas 48 horas, según informaron este jueves las autoridades del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
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El de Fuego, situado en el centro de Guatemala, es uno de los tres únicos volcanes activos en el país centroamericano —junto con el Santiaguito y el Pacaya, ubicados en el oeste y el sur, respectivamente— de las 37 estructuras volcánicas registradas en el territorio nacional.
En su boletín emitido este jueves, el Insivumeh detalló que el Fuego registra de cinco a diez explosiones por hora con columnas de ceniza a 4 mil 500 metros de altitud; el Santiaguito presenta de una a cuatro explosiones por hora con desprendimiento de bloques de roca, mientras que el Pacaya registra únicamente desgasificación hasta los 100 metros sobre el cráter.

El volcán de Fuego provocó esta semana la evacuación preventiva de más de mil 600 personas en las provincias de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, afectando a más de 29 mil pobladores por la caída de ceniza.
A pesar de que el coloso regresó a sus parámetros normales, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) decidió mantener la alerta institucional anaranjada para Sacatepéquez y la amarilla para Escuintla y Chimaltenango, una medida que obliga a los cuerpos de emergencia y autoridades locales a permanecer desplegados ante posibles emergencias derivadas.
“Sin embargo, permanecen activas amenazas asociadas con el material volcánico acumulado, entre ellas el descenso de lahares, dispersión de ceniza, entre otros, por la actividad normal del volcán”, advirtió la Conred en su último boletín emitido este día.
Las autoridades vigilan el paso de la onda del este número 25 sobre el territorio guatemalteco, un sistema meteorológico que genera condiciones para lluvias dispersas con actividad eléctrica en la Bocacosta, la franja geográfica del suroeste que antecede a la costa del Pacífico.
Situado unos 50 kilómetros al suroeste de Ciudad de Guatemala, el coloso de 3 mil 763 metros de altitud es recordado por la erupción del 3 de junio de 2018, que dejó 202 muertos y al menos 229 desaparecidos.
Con información de EFE.