Minuto a Minuto

Internacional Destituyen a Randy George, jefe del Estado Mayor de EE.UU., en plena guerra de Irán
Meidos locales señalan que Randy George tiene una relación conflictiva con el secretario Pete Hegseth y otros mandos en medio del conflicto con Irán
Nacional México acusa a la ONU de elaborar un informe “tendencioso” sobre desapariciones en el país
El gobierno de México señaló que el informe abarca de 2009 a 2017, periodos que no corresponden a la actual administración
Ciencia y Tecnología Artemis II abandona la órbita terrestre e inicia su camino a la Luna
Este hito convierte a los cuatro astronautas de Artemis II en los primeros seres humanos en salir de la órbita de nuestro planeta desde 1972
Ciencia y Tecnología La NASA evalúa el salto final de Artemis II hacia la Luna
El equipo de la NASA evaluará los sistemas de la nave Orion para determinar si Artemis II continúa con la misión
Internacional La Federación de Músicos de EE.UU. defiende a Bruce Springsteen tras ataques de Trump
“No podemos guardar silencio ante los ataques del presidente de EE.UU. contra uno de nuestros miembros”, señaló la Federación de Músicos
Papa en nueve días

Es curiosa fascinación por lo que no se entiende.
Floresán.

  CIUDAD DE EL VATICANO.- El miércoles de la semana que viene iniciará el cónclave del que surgirá el sucesor del Papa Francisco.

          En lo personal, será el quinto que como reportero me tocará cubrir e informar, lo que para mí ha sido un privilegio.

          El primero fue del 25 al 26 de agosto de 1978, cuando al fallecimiento de Paulo VI el 6 de agosto, se eligió a Juan Pablo I.

          A su inesperada muerte 33 días después, el 28 de septiembre, se llamó a cónclave del 14 de octubre cuando fue electo el primer papa no italiano, Juan Pablo II que tuvo el segundo pontificado más largo de la historia, murió el 2 de abril de 2005 y se emplazó a cónclave el 18 de abril eligiendo al día siguiente al cardenal alemán Joseph Ratzinger, hasta entonces prefecto de la poderosa Congregación para la Doctrina de la Fe, que cambió a ese nombre el 7 de diciembre de 1965 por decisión Paulo VI, dejando el de Suprema Sagrada Congregación del San Oficio, con su historia de terror.

          El 3 de febrero de 2013, Benedicto XVI anunció su renuncia en forma sorpresiva, el referente era Gregorio XII quien abdicó el 4 de junio de 1415, en pleno cisma de la Iglesia. La hizo efectiva el 30 de aquel mismo mes, y se convocó a cónclave el 18 de abril, de donde salió papa el argentino Jorge Bergoglio, Francisco, quien en su primera aparición dijo habían traído a un obispo de Roma desde el fin del mundo.

          El lunes de la semana pasada falleció Francisco y ayer, en la quinta congregación de cardenales se llamó a cónclave a partir del próximo miércoles 7 cuando, 134 cardenales electores elegirán al sucesor 267 de Pedro.

          ¿Quién será? Nadie serio puede adelantarlo a pesar del juego en el que muchos, vaticanistas incluidos, caen.

          Nadie pudo pensar que a la muerte de Pío XII, octubre de 1958, le sucediera Juan XXIII, el patriarca de Venecia y menos que a su muerte lo relevara Paulo VI, arzobispo de Milán, una sede cardenalicia papábile, y que siguiera adelante con el Concilio Vaticano II iniciado por su antecesor y que lo llevara a buen fin. Y ni hablar de que en agosto de 1978 los electores trajeran a otro patriarca de Venecia, muerto los 33 dias, siendo el primer papa que falleció en la soledad de su sueño.

          Y ya no se diga que a este brevísimo pontificado lo siguiera el del primer papa no italiano desde Adriano, en 1522, y que fuera de la Polonia perseguida.

          A la muerte de éste, abril de 2005, eligieron a otro no italiano, Ratzinger. Y que, a pesar de la imposibilidad documentada de adelantar el nombre de un nuevo papa, aun haya quienes insistan en este juego, frívolo, donde todo es perder y nada ganar.

          Pero es la condición humana.

          Quizá el jueves o viernes de la semana que viene sepamos qué cardenal saldrá al balcón con su hábito blanco, tras el anuncio de habemus papam.

Nos vemos mañana, pero en privado.