ONU pide aprovechar rentabilidad de energías renovables en recuperación económica pos-COVID-19
Energía eólica. Foto de Jerry Zhang / Unsplash

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) exhorta a los Gobiernos a aprovechar la rentabilidad de las energías renovables para la recuperación económica pos-COVID-19.

Ante el hecho de que los precios de la energía limpia han caído, la ONU señala que es una oportunidad para cumplir los objetivos del Acuerdo de París, en especial el evitar el aumento de la temperatura global en menos de 2 °C para finales de siglo.

En el reporte Tendencias globales en la inversión en energías renovables 2020, el PNUMA, el Centro de Colaboración de la Escuela de Frankfurt y BloombergNEF analizaron las inversiones de 2019 y los compromisos de energía limpia asumidos por los países y las empresas para la próxima década.

El informe señala que ya está planificada la instalación de 826 gigavatios (GW) de nueva capacidad de energía renovable no hidroeléctrica para 2030 y que las inversiones a tal fecha son de alrededor de 1 billón de dólares.

La caída de los costos -dado que la década pasada alcanzaron 2.7 billones de dólares-, implica que las inversiones futuras pueden ofrecer mayores resultados, indica el reporte.

Gracias a las mejoras tecnológicas, las economías de escala y la feroz competencia en las subastas, el costo nivelado de la electricidad continuó disminuyendo en los casos de las energías eólica y solar”, precisó.

Respecto a lo hallado, la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, aseguró que si los gobiernos aprovecharan la disminución en los costos de la energía renovable para poner a la energía limpia en el centro de la recuperación económica darán un gran paso hacia un mundo natural saludable, lo que “es una de nuestras mejores pólizas de seguro contra las pandemias”.

Por su parte, la ministra de Medio ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania, Svenja Schulze, afirmó que las energías renovables pueden ser un “motor poderoso” en la recuperación económica tras el COVID-19, al tener la capacidad de crear empleos nuevos y seguros.

Al mismo tiempo, las energías renovables mejoran la calidad del aire y por ende protegen la salud pública. Al promover las energías renovables en el marco de los paquetes de estímulo económico del nuevo coronavirus, tenemos la oportunidad de invertir en la prosperidad futura, la salud y la protección del clima”, señaló.

Nils Stieglitz, presidente de la Escuela de Finanzas y Administración de Frankfurt, expuso que los combustibles fósiles se han visto sumamente afectados por la crisis del coronavirus, pues ha habido una baja en la demanda de electricidad a carbón y gas en muchos países, además de la caída en los precios del petróleo.

Con información de López-Dóriga Digital