Cumbre sobre abusos a menores no acabará con el problema: sacerdote

Cumbre sobre abusos a menores no acabará con el problema: sacerdote - Foto de Universidad Pontificia Gregoriana
Foto de Universidad Pontificia Gregoriana

El organizador de la cumbre promovida por el papa Francisco señaló que ésta no terminará definitivamente con el problema

Los abusos contra menores dentro y fuera de la iglesia requiere un cambio de actitud, y dejar de pensar que se trata de un problema a resolverse simplemente con normas o leyes. Así lo aseguró Hans Zollner, uno de los organizadores de la cumbre en la materia organizada por el papa Francisco.

Al respecto, Zollner señaló que “no debemos ilusionarnos con que este mal desaparecerá completamente. Esta sería una ilusión muy peligrosa, porque se pensaría que con una norma, con una ley, con medidas de prevención se podría quitar el mal de una vez y para siempre. No está en nuestras manos esto, este es un mal que ha existido siempre y continuará existiendo, por desgracia”.

Presidente del Centro para la Protección de los Menores de la Universidad Gregoriana de Roma y miembro de la Comisión para la Tutela de la Infancia del Vaticano, el sacerdote jesuita es uno de los mayores especialistas en abusos por parte de sacerdotes, por lo que fue elegido para organizar el encuentro del papa con los presidentes de los episcopados.

Sobre el encuentro, señaló que el primer día está dedicado a la responsabilidad, el segundo a la rendición de cuentas y el tercero a la transparencia. El sumo pontífice acudirá a todas las sesiones pues es uno de los principales interesados en poner fin a este flagelo que ha afectado la imagen de la Iglesia en todo el mundo.

“Por primera vez se pone sobre la mesa y claramente la cuestión sistémica; por primera vez se hablará del sistema de la Iglesia, su estructura, sus procedimientos y todo aquello que hace parte de un organismo tan complejo, grande, variado”, dijo.

Añadió que el evento es una etapa importante en este combate al interior del clero, el cual comenzó hace 35 años con los primeros escándalos en EE.UU.

Recalcó que pese a tratarse de una prioridad del pontificado de Jorge Mario Bergoglio, el caso de los curas pederastas no se resolverá en tres días, por lo que no debe verse como la solución a todos los males, o terminará siendo un fracaso.

“Esta no es la solución definitiva y esa seguramente es la fuente de la desilusión de los católicos en los Estados Unidos, quienes pensaban que con el Protocolo de Dallas todo estaba resuelto. Pero no era así, se necesita la voluntad proactiva para poner en práctica el espíritu de la ley”, argumentó.

En cuanto a los abusos contra religiosas, que también ha cimbrado al catolicismo en los últimos días. Zollner señaló que es un tema que se verá únicamente de manera tangencial, pues la prioridad actual es el tema de la protección de los niños.

“Entiendo que esto puede no bastar, se quisiera incluir todas las perspectivas, pero –y esta es una opinión personal– quiero que hablemos de los niños, que son los más indefensos, los más vulnerables y no tienen voz. Si nuestro trabajo es bueno, estoy seguro que podrá aplicarse a otra clase de abusos, como aquellos contra las mujeres o los adultos, que también suelen ser vulnerables, se disculpó.

Finalmente, reafirmó que la idea principal del encuentro con las víctimas de abusos es escuchar su grito de ayuda y observar las secuelas de los ataques que sufrieron, pues nadie que los escuche de verdad puede continuar como antes.

“El punto es verdaderamente escuchar, abrir la mente, las orejas y el corazón. Por eso la condición para todos los participantes es que escuchen, en sus propias lenguas y con sus contextos, lo que significa estar profundamente herido y darse cuenta del impacto espiritual de estos actos. Porque la mayor parte de las víctimas no eran extrañas, eran personas muy cercanas a la Iglesia y a muchos de ellos les quitaron la fe, la fe en otras personas y sobre esto debemos hacer mucha más conciencia”, concluyó.

Con información de Alfa y Omega

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