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Consejo de Seguridad de la ONU suma dos semanas sin reunirse por COVID-19
Consejo de Seguridad de la ONU. Foto de EFE

El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) está sufriendo para adaptarse a la situación sin precedentes que plantea el coronavirus COVID-19, a sus consecuencias políticas y, sobre todo, al teletrabajo que requieren las medidas para contener el virus.

El Consejo, que es el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas y el encargado de proteger la paz y seguridad en todo el mundo, lleva sin reunirse oficialmente desde el pasado 12 de marzo.

Habitualmente, los 15 Estados miembros celebran numerosas reuniones cada semana, muchos días con sesiones de mañana y tarde para abordar distintas crisis y conflictos armados.

La parálisis actual responde, en buena medida, a que el Consejo de Seguridad no estaba preparado en absoluto para trabajar de manera remota, lejos del solemne salón donde opera normalmente.

“Estamos explorando activamente nuevos métodos de trabajo”, admitía este viernes el presidente de turno, el embajador chino Zhang Jun, que esta semana presidió dos teleconferencias con el resto de los miembros para hablar de la situación en Libia y en la República Democrática del Congo.

Se trata de las primeras reuniones celebradas en este formato, pero ninguna de las dos tuvo carácter formal y por ahora el mecanismo no convence a todos los miembros.

“Hemos desarrollado y puesto en marcha un sistema de videoconferencia, algo nuevo. Funciona de forma relativamente estable, pero aún tenemos algunos problemas”, señaló Zhang, que pidió más apoyo técnico a la Secretaria General durante una teleconferencia de responsables de la organización para poner al día a todos los Estados miembros sobre el trabajo en medio del COVID-19.

Las complicaciones técnicas se hicieron evidentes precisamente en esa cita, pues la señal se cortó en varias ocasiones, incluido el momento en el que el secretario general, António Guterres, intervenía.

El apoyo técnico para esta y otras cuestiones se complica por las medidas tomadas para contener el virus en la sede central de la ONU en Nueva York, donde únicamente el personal absolutamente esencial está trabajando desde sus puestos, mientras el resto lo hace de manera remota.

Por ahora, desde que en Nueva York se dio la señal de alarma por el COVID-19, el Consejo de Seguridad de la ONU no ha aprobado ni una resolución, ni siquiera aquellas de tipo más técnico como la renovación de mandatos de misiones de paz.

Según el embajador chino, se está trabajando en un sistema para votar de manera remota y en muy poco tiempo el Consejo debería pronunciarse sobre varios borradores de resolución que tiene preparados.

El secretario general de la ONU, António Guterres, demandó este lunes un “alto el fuego mundial” que detenga todas las guerras para ayudar a hacer frente al coronavirus.

Con información de EFE