Conferencia de Doha pide a partes de guerra afgana acabar con bajas civiles

Conferencia de Doha pide a partes de guerra afgana acabar con bajas civiles - Foto de EFE
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En la reunión de Doha se recomendó la reducción de las bajas civiles a "cero" y la seguridad de las instituciones públicas para crear un ambiente propicio para un diálogo

Representantes de los talibán, el Gobierno de Kabul y la población afgana reunidos hoy en Doha han coincidido en recomendar la reducción de las bajas civiles a “cero” y la seguridad de las instituciones públicas para crear un ambiente propicio para un diálogo intra-afgano.

En una declaración conjunta, los participantes en la iniciativa pidieron a las partes del conflicto que respeten las escuelas, hospitales, mercados y presas, con especial énfasis en las instituciones educativos y áreas residenciales.

Ciertas instituciones públicas, sobre todo ministerios, son a menudo objeto de los ataques suicidas y asaltos armados de los insurgentes del mulá Haibatullah, si bien la formación tiende a negar las bajas civiles causadas por sus acciones.

Así mismo, son relativamente comunes las víctimas no alineadas en bombardeos de las tropas internacionales y afganas.

Por ello, los asistentes a la reunión de dos días en la capital catarí, que se celebró con mediación de Berlín y Doha, destacaron la necesidad de “respetar y proteger la dignidad de las personas, su vida y propiedad y disminuir a cero las bajas civiles“.

Además, consideraron clave la liberación de prisioneros de guerra de avanzada edad, discapacitados y enfermos, después de que el presidente afgano, Ashraf Ghani, iniciase el mes pasado la puesta en libertad de unos 900 presos talibanes como gesto de paz.

La declaración conjunta, que necesitó varias revisiones y no fue publicada hasta última hora de la noche, hace hincapié en la importancia de continuar con un diálogo “intra-afgano” y traza una hoja de ruta para unas posibles conversaciones de paz.

Entre las condiciones están la no interferencia de países vecinos en Afganistán -en aparente referencia a Pakistán, a la que Kabul acusa de albergar a la cúpula talibán en su territorio- y el apoyo de los países “donantes” tras un pacto de paz.

Hasta ahora los talibán se han negado a sentarse a la mesa con el Ejecutivo afgano y han insistido en verse sólo con Estados Unidos, que continúa en Afganistán en el marco de la misión de la OTAN de capacitación de las tropas locales y desempeña tareas antiterroristas.

Sin embargo, la participación de cargos del Ejecutivo de Ghani, aún a título personal, en las reuniones de Doha ha alentado las esperanzas de que se pueda producir un diálogo también con oficiales afganos, al tiempo que Washington va ya por su séptima ronda de negociaciones con los talibán.

En 2015, insurgentes y Gobierno mantuvieron su primer y último encuentro en casi 18 años de conflicto, un proceso suspendido días después al conocerse la muerte dos años antes del fundador del movimiento talibán, el mulá Omar.

Con información de EFE

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