
La ONU emitió una guía de nueve pasos para sobrellevar de mejor forma las olas de calor en todo el mundo
Acondicionar el hogar, priorizar las medidas pasivas de refrigeración y no tomar comidas pesadas ni beber alcohol son algunas de las recomendaciones que formula el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) para afrontar las olas de calor.
Después de que en varias zonas de Europa se hayan superado los 40 grados y de que al menos 26 países hayan emitido alertas de distinto grado debido a las altas temperaturas, UNEP ha difundido la guía ‘Nueve maneras de mantenerse fresco durante una ola de calor‘, con una serie de consejos prácticos.

El organismo recomienda estar pendiente de los pronósticos meteorológicos para preparar el hogar con antelación: asegurarse de que los ventiladores y refrigeradores funcionan correctamente y hacer acopio de agua y de medicamentos esenciales.
Otra medida aconsejable es mantener el sol fuera de casa, cerrando persianas y cortinas.
“Los sistemas de sombreado exterior, como los toldos, las mamparas de bambú o la vegetación, son aún más eficaces, ya que bloquean el calor solar antes de que llegue al cristal”, indica la guía.
Cuando refresque de noche, conviene abrir ventanas para crear ventilación cruzada.
UNEP aconseja evitar en la medida de lo posible el aire acondicionado y optar por ventiladores, tejados fríos o mallas humedecidas en las ventanas.
Los refugios climáticos son una buena opción para protegerse del calor. Aparte de centros específicos, es posible acudir a bibliotecas, centros comerciales, centros comunitarios, cines y parques con sombra en las horas de calor extremo.
“Siempre que sea posible, elige rutas para pasear a la sombra, pasa tiempo en espacios verdes y apoya las iniciativas para ampliar la cobertura arbórea urbana y las soluciones de refrigeración basadas en la naturaleza”, señala la guía.
Beber, pero no alcohol
Durante las olas de calor conviene beber agua regularmente, incluso sin tener sed, pero hay que evitar el alcohol. A la hora de comer, lo mejor son platos fríos y ligeros, como ensaladas, porque las digestiones pesadas elevan la temperatura corporal.
Es asimismo importante vestir ropa holgada, fina y de colores claros, llevar sombrero de ala ancha y gafas de sol, no hacer ejercicio en las horas de más calor, y, si hay que trabajar al aire libre, hidratarse constantemente.
Compresas frías en los puntos de pulso
UNEP subraya la importancia de conocer los síntomas de las enfermedades relacionadas con el calor: si se sufren mareos, náuseas, calambres y sudoración excesiva, hay que protegerse a la sombra, beber agua y descansar. Si se llega a la pérdida de conocimiento, las convulsiones o la fiebre, es urgente llamar a los servicios de emergencia porque puede tratarse de un golpe de calor.
Enfriar directamente el cuerpo es una medida de alivio inmediato cuando el termómetro se dispara: darse una ducha fresca, meter los pies en agua y aplicar compresas frías sobre los puntos de pulso (cuello, axilas, ingle, muñecas…) es barato y eficaz.
Cuidar de los demás
La guía recuerda que los mayores, los niños, las mujeres embarazadas y los enfermos crónicos son especialmente vulnerables a una ola de calor, al igual que las personas que trabajan en la calle o las que viven solas.
“Una llamada o una visita puede salvar una vida”, destaca.
Con información de EFE