Comienzan a aprender a bucear niños atrapados en cueva de Tailandia


Foto de AFP
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Las autoridades hicieron un llamado a evitar labores de rescate a aficionados puesto que pueden causar más problemas al complicado rescate

El equipo de fútbol atrapado bajo tierra en Tailandia sigue siendo demasiado débil para tratar de salir de su cueva inundada y su entrenador sufre de agotamiento, se ha revelado este jueves. Aún así, han comenzado sus prácticas de buceo para intentar salir de la cueva en la que se mantienen.

Los equipos de rescate están comenzando a inyectar oxígeno en la cámara en Chiang Rai, al norte de Tailandia, donde los 12 niños y su entrenador han permanecido atrapados durante 12 días.

Una nueva evaluación médica descubrió que todavía es demasiado peligroso tratar de mover a los jóvenes, confirmó una fuente anónima a CNN .

Dos niños y el entrenador de 25 años sufren de agotamiento por desnutrición, según reveló el informe.

Por si fuera poco el peligro en el que se encuentran, un grupo de voluntarios bombeó accidentalmente agua al interior de las cuevas este jueves, lo que dificultó aún más el posible rescate.

De acuerdo con los reportes, se esperan fuertes lluvias en los próximos días y se están haciendo esfuerzos para reducir los niveles de inundación, pero esto se ha visto obstaculizado luego de que voluntarios no registrados comenzaron a bombear agua a las cuevas en la creencia de que estaban ayudando.

Los equipos de rescate esperan que el agua se drene lo suficiente, permitiendo que los niños atrapados puedan llegar a un lugar seguro mediante el uso de chalecos salvavidas.

Un antiguo marino de Estados Unidos, experto en buceo, ha advertido que habrá muertes si los niños son obligados a nadar puesto que sus habilidades de nado no son buenas y en la mayoría de los casos, no saben nadar, mucho menos en túneles oscuros.

En tanto, campesinos de las inmediaciones de la zona del rescate, explicaron que el agua drenada arruinó su cosecha y mató a sus animales, pero que están satisfechos al sacrificarse por una buena causa.

“Los lugareños están felices de sacrificarse y de dejar que el agua vaya a los campos. Es por los niños”, explica Lek Lapdaungpoin, un agricultor con tierras cerca de la cueva de Tham Luang.

Los equipos de rescate bombean el agua de la cueva para sacar a los niños y evitar que se vean obligados a recorrer buceando una larga distancia.

“Hay tanta agua (…) Es imposible calcular cuánta” con precisión, indicó Shigeki Miyake, uno de los ingenieros de la Agencia japonesa de cooperación internacional que colabora en las operaciones de rescate.

“Nos preguntaron si queríamos una compensación por los arrozales, dijimos que no”, asegura uno de los campesinos afectados por la inundación, refiriéndose al plan de indemnización mencionado por el gobierno para los agricultores perjudicados por las inundaciones provocadas por la operación de rescate.

El granjero Lek lo siente más por los animales muertos, “sobre todo por las ranas, los peces, los patos”.

“Hemos perdido más de 10.000 bahts”, o sea casi 303 dólares, explica el agricultor.

El sistema de drenaje instalado reduce un centímetro por hora el nivel del agua en esta cueva de 10 kilómetros de largo.

Las autoridades aseguraron que casi 130 millones de litros fueron extraídos de la red subterránea, lo que equivale a 50 piscinas olímpicas.

“Bombear un monzón no es cosa fácil”, afirmó Bill Whitehouse, vicepresidente del Consejo británico de rescate en espeleología, entrevistado por la BBC.

A esto cabe añadir que es una zona recóndita, perdida en un bosque tropical en los confines de Tailandia y Birmania.

Familiares de los niños atrapados se han congregado en las inmediaciones de la cueva para orar y estar al tanto del rescate. Foto de AFP

“El problema es que no tenemos suficiente electricidad para hacer funcionar muchas bombas de agua al mismo tiempo”, explica el bombero Poonshak Wonjsangiam, miembro del equipo de socorro que moviliza a cientos de personas.

También se puso en marcha un sistema de canalización para el agua que discurre por la montaña en la que se encuentra la cueva.

Las autoridades aplauden el estoicismo de los agricultores de la región, pero les advierten que no deben aventurarse como socorristas aficionados.

El jefe de la célula de crisis, Narongsak Osotthanakorn, arremetió el jueves contra una iniciativa de socorristas no registrados en la célula de crisis que vertieron accidentalmente agua en la cueva.

Se produce después de que el comandante de operaciones de Tham Luang, Narongsak Osotthanakorn, dijera que los voluntarios no registrados habían estado desviando el agua hacia atrás en la creencia de que estaban ayudando.

“Pueden creer que su técnica es efectiva para el drenaje de aguas subterráneas, pero cualquier cosa que no esté en el plan debe discutirse primero con nosotros”, dijo.

El Sr. Narongsak, el ex gobernador de Chiang Rai, agregó: “Nos preocupa la lluvia. Estamos compitiendo contra el agua. El agua fluye hacia la cueva aunque hemos conectado sus canales.

En un giro adicional, reveló que un nuevo teléfono estaba siendo transportado a la cueva después de que un dispositivo anterior cayó al agua y dejó de funcionar.

También reveló que los niños se han sometido a su primer día de entrenamiento de buceo en preparación para su evacuación.

Se someterán a un examen médico exhaustivo para decidir si están lo suficientemente en forma para el arduo escape.

El gobernador Narongsak dijo: “Pattaya Beach ahora está cubierto de agua y los niños están ahora en la repisa que se conoce como Women’s Boobs”.

Con información de Daily Mail y AFP

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