Británicos descubren viajes en México en sus cuentas de Uber
Foto de Getty.

A principios de este mes, Angie Bird, una joven que vive en Londres, despertó en su casa y revisó sus cuentas de los servicios que ella había utilizado. Cuando checó su historial en Uber, encontró que le habían sido generadas, con su cuenta, una serie de viajes del servicio de transporte particular que ella había realizado la noche anterior en Guadalajara y Aguascalientes, ciudades a más de 8 mil kilómetros de distancia de ella.

UBer UK

Mientras ella tenía una cena con amigos, alguien (quizá más de una persona) en México, al parecer, había utilizado su cuenta de Uber y “pidió como loco” servicios de Uber a costa de ella. Se hicieron cinco viajes pagados con la tarjeta de crédito de Bird, y ordenaron otros 11 servicios esa noche, pero, por alguna razón, no se llevaron.

De los recibos de los viajes se puede hacer una lectura extraña: en un primer caso, en Guadalajara, alguien tomó un taxi conducido por “José Antonio” a una dirección tan sólo 790 metros de distancia, y luego, 50 minutos más tarde, pidieron un taxi de Uber conducido por “Gustavo” para llevarlos de vuelta al punto de partida.

Mientras tanto, en otro caso, otro londinense, Frankie Cookney estaba en Australia cuando descubrió que tenía cargos de alrededor de 600 dólares por tres viajes en Uber en Nueva York.

UBer 2

Una vez que pudo superar el shock de tener facturas por cientos de dólares para los viajes que ella no había hecho, lo que le llamó la atención fue que algunos parecían como los viajes que nadie en su sano juicio haría. Uno, que costó 198 dólares en un trayecto de 95 minutos recorriendo 38 kilómetros en Manhattan que, curiosamente, terminó en el mismo lugar donde comenzó.

Estos casos también han sido registrados incluso en cuentas bancarias que no están vinculadas a Uber. Eso le pasó a Neil Gallagher, quien el mes pasado encontró tres transacciones no autoridades relacionadas con Uber en su último estado de cuenta de su tarjeta de crédito.

Bird, Cookney y Gallagher no son los primeros casos donde reciben en sus estados de cuenta cargos por viajes de Uber que ellos no realizaron, pero sí son reflejo de un alarmante crecimiento de este problema que parece estar en curso. En mayo del año pasado el medio británico The Guardian informó que las autoridades estadounidenses estaban investigando cómo los usuarios británicos del servicio habían sido acusados de “viajes fantasmas”.

La investigación llevó a abril del 2015, cuando el medio Motherboard, especializado en noticias de tecnología, informó que cuentas activas de Uber habían sido encontrada a la venta en el “dark web”, una colección de miles de sitios web que utilizan herramientas de anonimato para ocultar su dirección de proveedor de Internet para que puedan llevar a cabo la actividades ilícitas.

Motherboard dijo que había encontrado evidencia de personas que venden cuentas “hackeadas” de Uber en cantidades de 20 por 16.50 dólares, 50 por 32 dólares, o 100 por 54 dólares.

¿Por qué los estafadores de Uber solo salen “a dar un paseo”? La lógica podría pensar que, teniendo una cuenta de Uber gratis, se pensaría en un viaje largo.

Así, se puede pensar que son jóvenes, conocedores de la tecnología dispuestos a mostrar a sus amigos esta técnica y cómo tomar un paseo por la ciudad a expensas de otra persona – lo que podría explicar la naturaleza de algunos de los viajes.

Pero, más allá de la especulación, hay una respuesta: son jóvenes que cometen un delito, y este delito es fraude.

Con información de The Guardian