Minuto a Minuto

Internacional EE.UU. y Colombia detienen submarino con 10 toneladas de cocaína y arrestan cuatro personas
Las autoridades arrestaron a cuatro presuntos narcotraficantes que operaban el submarino durante la detención por parte de EE.UU. y Colombia
Nacional Asume Ricardo Peralta como titular de la Casa Tlaxcala en la CDMX
La Casa Tlaxcala funge como enlace institucional entre el gobierno estatal y dependencias federales
Entretenimiento Bad Bunny elimina todas sus publicaciones y su foto de perfil de Instagram tras Super Bowl
Bad Bunny también dejó de seguir a todas las cuentas con las que interactuaba. La solo tiene un enlace a su álbum 'DeBÍ TiRAR MáS FOToS'
Internacional Congresistas de EE.UU. cuestionan redacción de archivos de Epstein y podrían revelar nombres
Thomas Massie y Ro Khanna advirtieron que las supresiones podrían violar la ley que obliga a divulgar por completo los archivos de Epstein
Internacional EE.UU. ataca una lancha en el Pacífico y deja dos muertos y un sobreviviente
 El Comando sur de EE.UU. confirmó que el ataque contra la lancha ocurrió dentro la "conocida ruta del narcotráfico"
Benedicto XVI, un “gran teólogo” pero “poco popular”
Papa emérito Benedicto XVI. Foto de Vatican News

La muerte del papa emérito Benedicto XVI irrumpió en una plaza de San Pedro abarrotada de fieles y divididos entre quienes lo admiraron como un “gran teólogo” de inconmensurable cultura y quienes lo consideraron algo frío y poco popular.

“He sentido un gran pesar porque era un teólogo verdadero y una persona profundamente culta y espiritual”, reconoce a EFE, Marina, una romana que paseaba con otras dos amigas por una plaza vaticana llena de gente, en un último día del año inusualmente cálido.

A su lado está Beatrice, de Brescia (norte) pero residente en Roma, que con tono cáustico asegura que no ha sentido “nada” al conocer esta mañana el fallecimiento del pontífice alemán.

“Nos lo esperábamos. No me ha causado ninguna emoción. Prefiero, si se puede decir, al actual papa”, asegura, revelando su predilección por Francisco, el argentino que llegó a Roma para suceder a Benedicto XVI tras su histórica renuncia en 2013.

Anna, es una católica de Varese (norte) que pasea con su marido por la Vía de la Conciliación y asegura haber sentido una “gran tristeza” al enterarse de esta noticia que ha dado la vuelta al mundo.

“Nos la esperábamos, pero de todos modos nos ha causado una gran tristeza y más estando aquí. Lo recuerdo como un hombre muy inteligente, culto, que también combatió la pederastia”, afirmó, en referencia a un tema que salpicó el pontificado de Ratzinger.

El recuerdo de este docto pontífice alemán es escaso, por no decir prácticamente nulo entre los más jóvenes.

Elisa, turinesa de 21 años, y Francesco, calabrés de 20, pasean por la plaza de San Pedro y, aunque se reconocen como “católicos no practicantes”, no sienten demasiado apego por el alemán.

Eso sí, se justifican suponiendo que fue “muy importante”.

“¿Pero quién conoce a este Benedicto?”, irrumpe entre risas Luca, romano de toda la vida, al ser preguntado por sus recuerdos, todavía lejos del micrófono de esta agencia.

Una vez que la cámara se enciende, se muestra mucho más diplomático: “Fue un gran papa, muy teólogo, pero Francisco es completamente distinto, mucho más comunicativo”, sostiene.

“Sinceramente en Roma no percibimos su presencia como influencia sobre la iglesia pero creo que para el Vaticano fue siempre una autoridad desde el punto de vista intelectual que influyó en las cumbres vaticanas”, alega.

Sara es una mujer china que lleva tres décadas en Roma. Habla aún un italiano precario, del que se excusa, pero se reconoce católica e interesada en los vericuetos de la Santa Sede.

“Me he sentido muy triste cuando lo supe esta mañana leyéndolo en mi teléfono”, dice.

En definitiva, Joseph Ratzinger, cuya capilla ardiente se abrirá el próximo lunes y el funeral se celebrará el jueves siguiente, pasará a la historia con esta doble consideración entre sus fieles, la de un papa de inalcanzable altura intelectual pero poco popular en los tiempos que corren.

La plaza de San Pedro se prepara para las exequias y ya ha sido cerrada al público, al igual que las calles adyacentes, a la espera de esta despedida que será solemne, pero sobria, como él mismo Joseph Ratzinger había pedido.

Con información de EFE