Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Argentina cumple un año del inicio de las restricciones por el COVID-19

Argentina cumple un año del inicio de las restricciones por el COVID-19 - Argentina ante el COVID-19. Foto de EFE
Argentina ante el COVID-19. Foto de EFE

El 19 de marzo de 2020, el presidente de Argentina Alberto Fernández, anunció que desde el día siguiente regiría una estricta cuarentena de 12 días iniciando las restricciones por el COVID-19

Argentina cumple un año de restricciones sanitarias para hacer frente a la pandemia de COVID-19, medidas que permitieron evitar un colapso del sistema de salud pero no la expansión del virus que se llevó ya la vida de 54 mil 476 argentinos ni el golpe que la estricta cuarentena supuso para una economía ya muy debilitada.

“Todos los argentinos deberán someterse al aislamiento social preventivo y obligatorio. Esto quiere decir que nadie puede moverse de su residencia, todos tienen que quedarse en su casa”.

Así anunciaba el presidente argentino, Alberto Fernández, en la noche del 19 de marzo de 2020, que desde el día siguiente regiría una estricta cuarentena de 12 días.

La “medida excepcional dictada en un momento excepcional” fue prorrogada casi una veintena de veces, la última hasta el próximo 9 de abril, aunque cada vez con mayores y progresivas flexibilizaciones, de tal manera que actualmente el país está prácticamente en etapa de distanciamiento social, no ya de aislamiento, y la mayoría de las actividades productivas está permitida, aunque bajo protocolos sanitarios.

Al principio, sin embargo, y por casi dos meses, buena parte de la economía se vio paralizada, solo los trabajadores esenciales tenían permiso para circular y calles y carreteras del país lucían casi desiertas.

Fernández, que había asumido la Presidencia en diciembre de 2019, apenas tres meses antes de la irrupción de la pandemia, ha asegurado que su Gobierno hizo todo lo posible para “mitigar la enfermedad y la muerte” y logró así evitar una saturación del sistema sanitario.

Aún así, el virus no detuvo su expansión: hasta el momento se han contabilizado 2 millones 234 mil 913 contagios y 54 mil 476 fallecimientos.

El pico de contagios diarios se verificó el 21 de octubre, con 18 mil 326 positivos, y luego sobre inicio de enero hubo un repunte, con una curva actualmente ascendente, en un promedio de 7 mil 23 casos en los últimos siete días.

“Si toda la sociedad se cuida, vamos a lograr que el impacto de la segunda ola sea lo menos dañino posible”, dijo Fernández el jueves último, en un mensaje difundido por cadena nacional.

Complicado Plan de vacunación

Argentina, con una población de unos 45 millones de habitantes, comenzó la vacunación contra el COVID-19 a finales de diciembre último y ya ha recibido 4 millones 380 mil 540 dosis de vacunas de diversos proveedores.

Se trata de una cantidad bastante inferior a la que esperaba tener el país para esta época del año y el propio Gobierno ha admitido los retrasos en el plan de vacunación, que justifica en las demoras por parte de los proveedores.

Según datos oficiales, de momento un total de 2 millones 472 mil 426 personas recibió la primera dosis de la vacuna, mientras que 591 mil 438 personas fueron inoculadas ya con la segunda dosis.

Además de las dudas iniciales sobre la seguridad de la vacuna rusa Sputnik V, las demoras y las diferencias entre el Gobierno nacional y la ciudad de Buenos Aires por el criterio de reparto, la campaña de vacunación se vio salpicado hace un mes por el presunto acceso privilegiado a la vacuna por parte de personas allegadas al poder.

El escándalo, bajo investigación judicial, le costó el puesto al ministro de Salud, Ginés González García, y su reemplazo por la hasta entonces secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

Impacto económico

La pandemia también ha tenido un drástico impacto en la economía argentina, profundizando la recesión que el país ya sufría desde 2018.

La economía argentina se derrumbó en 2020 el 10 por ciento, su peor desempeño desde la severa crisis de 2001-2002.

Por las restricciones sanitarias, muchas actividades se vieron paralizadas y el Gobierno debió asistir a empresas y trabajadores con fuertes ayudas, que minaron las cuentas públicas de país.

Aunque la actividad ha comenzado a repuntar y se espera crecimiento para este año, el coctel explosivo de recesión y COVID-19 que el país sufrió en 2020 ha dejado tras de sí un mercado laboral más precario y un índice de pobreza que supera el 40 por ciento.

Impacto Político

La percepción de la opinión pública argentina respecto a la gestión de la pandemia ha cambiado notablemente en un año.

Según encuestas realizadas por la consultora Giacobbe y Asociados, mientras que en abril de 2020 el presidente Fernández gozaba de una imagen positiva del 60.4 por ciento y siete de cada 10 ciudadanos aprobaban su gestión de la crisis sanitaria, ahora la imagen positiva del mandatario es del 25.6 por ciento, mientras que la negativa escaló al 59.7 por ciento, y tan sólo tres de cada 10 valoran positivamente las medidas gubernamentales ante el COVID-19.

Fernández, quien este año enfrentará elecciones de medio término, hasta ahora no ha tenido que dar marcha atrás con las flexibilizaciones concedidas, como sí ha ocurrido en otros países ante la llegada de una segunda ola.

Con información de EFE

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