Ambientalistas advierten por renovación de reactores de planta nuclear en Florida

Ambientalistas advierten por renovación de reactores de planta nuclear en Florida - Aerodeslizador navega por un canal de enfriamiento de la central nuclear de Turkey Point, en Florida
Aerodeslizador navega por un canal de enfriamiento de la central nuclear de Turkey Point, en Florida. Con información de EFE

Organizaciones medioambientales advierten que la renovación por 20 años más de dos reactores de planta nuclear de Miami pone en riesgo el suministro de agua

Organizaciones medioambientales advierten que la renovación por 20 años más de la licencia de dos reactores de una planta nuclear situada al sur de Miami, que con esta decisión llegarán a estar activos 80 años, pone en riesgo el suministro de agua del condado Miami-Dade.

“Los reactores nucleares más antiguos del mundo pronto estarán en los patios traseros” del sur de Florida (EE.UU.), señaló Miami Waterkeeper (Miami, guardián del agua) en su primera reacción a la renovación de la licencia, que fue anunciada esta semana.

La preocupación del grupo ambientalista, según dijo a Efe su directora encargada, Kelly Cox, obedece a que el agua de los canales de enfriamiento de la central de Turkey Point se mueve hacia las fuentes que se usan para el suministro de agua potable del condado Miami-Dade a unos 30,5 centímetros por día (1 pie).

Según Miami Waterkeeper, los canales de enfriamiento de la central, que forman una red con una extensión en conjunto de 168 millas (270 kilómetros), no están revestidos.

Eso significa que el agua caliente, salada y rica en nutrientes que circula por ellos puede filtrarse al suelo y viajar en todas las direcciones debido a la geología de piedra caliza porosa debajo de la planta, dice la organización.

Vista de un canal de enfriamiento de la central nuclear de Turkey Point, en Florida
Vista de un canal de enfriamiento de la central nuclear de Turkey Point, en Florida. Foto de EFE

Cox manifestó que temen el impacto que tendrá la contaminación de las fuentes de agua subterránea para los habitantes de la Bahía de Vizcaya, la industria turística y “especies protegidas” como el cocodrilo americano.

Efe contactó con Florida Power & Light (FPL), la empresa eléctrica que opera la central nuclear para obtener su reacción a estas denuncias, pero hasta ahora no ha obtenido respuesta.

Miami Waterkeeper, junto a Friends of the Earth y Natural Resources Defense Council, recurrió en 2018 ante un tribunal administrativo la decisión de FPL de pedir una extensión de la licencia, pero esa entidad no ha emitido aún un fallo definitivo.

En medio de este proceso, la Comisión de Regulación Nuclear (NRC) de EE.UU. aprobó la solicitud de FPL, una decisión que Miami Waterkeeper está dispuesta, si es necesario, a recurrir ahora ante la justicia federal.

“Esta es la primera vez que la NRC emite licencias autorizando la operación del reactor de 60 a 80 años”, señaló este jueves la propia agencia federal, que señaló que tuvo en cuenta para la renovación las evaluaciones ambientales y de seguridad de la central.

Turkey Point, que está situada en Florida City y a orillas de la Bahía de Vizcaya, como lo está también Miami, de la que dista 20 millas (32 kilómetros), posee dos reactores gemelos de agua a presión fabricados por la empresa Westinghouse.

El condado de Miami-Dade tenía una población de más de 2,7 millones de habitantes en 2017.

NRC ya concedió en 2002 una extensión de la licencia para los reactores de Turkey Point, que pasaron de 40 a 60 años de vida útil, lo cual también levantó críticas de grupos medioambientales.

Cox dijo que esta segunda renovación da una idea de cómo se va a abordar la cuestión del envejecimiento de las centrales nucleares en el país.

Los grupos ambientalistas afirman que el agua de los canales de enfriamiento de Turkey Point produce cada día grandes cantidades de sal por evaporación y esa sal pasa al subsuelo.

“La FPL no está haciendo nada para abordar esa fuente de contaminación”, señaló Cox.

Cox dijo que si es necesario recurrirán “al sistema judicial normal, a los tribunales federales”.

Otra razón para oponerse a la renovación, según Cox, es que NRC y FPL “no están considerando” los posibles impactos del cambio climático en la central, que ya en 1992 sufrió los embates del huracán “Andrew”.

Cox indicó que los reactores probablemente van a estar sujetos a grandes tormentas, a un aumento del nivel del mar, a marejada ciclónica y a problemas de enfriamiento del agua en las próximas décadas, debido al cambio climático.

Recordó que esta semana el Southeast Florida Climate Compact actualizó los escenarios de aumento del nivel del mar en Florida, que prevén hasta 79 centímetros para 2060.

De igual forma dijo que las proyecciones del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.UU. más conservadoras prevén “inundaciones diarias crónicas en la planta en la década de 2040”.

Paradójicamente, los canales de enfriamiento de Turkey Point son el hábitat de unos 400 cocodrilos americanos, una especie “vulnerable” que en un lugar tan protegido como este está totalmente a salvo.

Con información de EFE

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