
Veracruz pasa de ser un referente nacional de endeudamiento a colocarse, según los estándares de Moody’s, Fitch y HR Ratings, entre las entidades con el mejor desempeño y mayor avance en materia de estabilidad y manejo crediticio en el país
En un giro radical para las finanzas públicas de la entidad, las agencias calificadoras Moody’s Local México y HR Ratings otorgaron las máximas notas crediticias a los nuevos financiamientos contratados por el Gobierno de Veracruz con BBVA, al asignar las evaluaciones AAA.mx y HR AAA (E), respectivamente.
Este histórico respaldo técnico valida de manera directa la sustitución de dos créditos de largo plazo por montos superiores a los 2 mil 425 millones de pesos y 2 mil 435 millones de pesos. Con esta determinación, las firmas internacionales reconocen formalmente la solidez de los mecanismos de pago implementados, así como la robusta calidad crediticia que ha alcanzado el estado en los meses recientes.
La realidad financiera que hoy presume Veracruz contrasta drásticamente con las estrategias de administraciones pasadas, las cuales colocaron al estado en el ojo del huracán nacional debido al polémico manejo de sus recursos. Durante el sexenio de Fidel Herrera Beltrán se impulsó la bursatilización del Impuesto sobre la Nómina, un esquema que comprometió severamente los ingresos futuros de la entidad y limitó su margen de maniobra.
Posteriormente, la crisis se agudizó de forma crítica en el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, periodo en el que la deuda pública desmedida, los millonarios adeudos con proveedores y los compromisos institucionales pendientes se convirtieron en el principal lastre económico. Aunque los años posteriores estuvieron marcados por severos ajustes de contención administrativa que evitaron el colapso total, no se había logrado modificar sustancialmente la percepción de los mercados.
Bajo la gestión de la gobernadora Rocío Nahle García, la entidad recibió una administración que aún arrastraba el peso de los pasivos acumulados por varios sexenios; sin embargo, en poco más de un año se ha consolidado una tendencia de mejoras consecutivas. Muestra de ello fue la escalada en cascada durante 2025: en junio, HR Ratings elevó la nota de HR A- a HR A; en septiembre, Moody’s hizo lo propio de A-.mx a A.mx; y finalmente, Fitch Ratings se sumó al pasar de A-(mex) a A(mex), todas con perspectiva estable.
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Las agencias coincidieron de forma unánime en que esta evolución se debe a factores estructurales clave, tales como la estricta disciplina fiscal, el notable fortalecimiento de los ingresos propios, un riguroso control del gasto operativo y la reducción progresiva de los pasivos heredados, elementos que en conjunto han blindado la estabilidad financiera veracruzana.
De acuerdo con los análisis independientes, el refinanciamiento de los créditos originalmente contratados con Banobras —ahora bajo el cobijo de BBVA— permitió pactar mejores tasas de referencia, reducir sobretasas y disminuir el porcentaje de afectación a las participaciones federales, lo que proyecta un ahorro estimado de 155 millones de pesos y la liberación de más de 18 mil 376 millones de pesos a lo largo de la vigencia de los contratos.
Finalmente, este blindaje financiero se ha visto apuntalado por una estrategia integral de saneamiento que incluye la liquidación de créditos fiscales históricos y el incremento en la recaudación local. De esta manera, el estado de Veracruz pasa de ser un referente nacional de endeudamiento a colocarse, según los estándares de Moody’s, Fitch y HR Ratings, entre las entidades con el mejor desempeño y mayor avance en materia de estabilidad y manejo crediticio en el país.