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Los cuatro grandes problemas del mundo laboral en México

¿Qué se puede hacer en el país donde más horas se trabajan, pero no es el más productivo? Presentamos análisis de realidad laboral mexicana


Netlog

Es bien conocido, y en este mismo medio lo hemos señalado, que de acuerdo con estudios realizados por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), México es el país en el mundo donde más horas se trabaja, lo que no significa que sea el más productivo. Parecen haber muchas posibles respuestas ante este problema que va agravando no solo la situación económica (ante la poca productividad), sino afectando la calidad de vida de los trabajadores.

Según estadísticas de la OCDE, el empleado mexicano en promedio labora 44 horas a la semana en su trabajo principal.

Si bien la cifra ha disminuido año con año desde el 2000, en México se trabajan ocho horas más que el promedio de todos los países miembros de la OCDE.

Total de horas laboradas al año por trabajador en 2014

 

Para añadir a la realidad de nuestro país, México es el país con el salario mínimo más bajo de la OCDE, aproximadamente un dólar la hora.

Foto de internet.
Foto de internet.

En tanto, la productividad de las jornadas laborales, pese a lo extensos y extenuantes de nuestros trabajos, tampoco reflejan buenos datos, mismo que está casi 50 puntos por debajo de Estados Unidos y Alemania, países con los niveles más altos de la OCDE.

Ante estas situaciones, puede saltar una duda preponderante: ¿por qué los mexicanos pasamos muchas horas en la oficina y se obtienen pocos beneficios? Al respecto, existen tres posibles respuestas, con sus respectivas soluciones.

Foto de OECD Stats.
Gráfica del PIB por hora trabajada en 2015. Foto de OECD Stats.

 

1. La falta de información

Norma Godínez, directora de Recursos Humanos de Kelly Services México, señaló a Verne que el desarrollo económico e industrial de México ha ido de la mano con la explotación tanto de recursos como de trabajadores.

“Históricamente el trabajador mexicano siempre ha seguido órdenes de hacendados o extranjeros que vinieron al país a explotarlo y por ende también al trabajador”, comenta vía telefónica.

La historia laboral arraigada al clientelismo y la e. Foto de internet.
La historia laboral arraigada al clientelismo y la explotación aún repercuten en el modo de trabajo del mexicano. Foto de internet.

Además, señaló, también ello puede deberse existe la falsa creencia de que entre más horas trabajan los empleados, más exitosa será la empresa.

Diversos estudios han demostrado que el aumento de las horas laborales no va de la mano con el aumento de la productividad.

La Universidad Stanford, en uno de sus estudios, halló que los empleados que trabajan más de 40 horas a la semana son incluso menos productivos que los que trabajan un promedio de 40 horas a la semana. Indican que la fatiga y el estrés que provoca trabajar horas extra propicia que el empleado cometa errores que se deberán corregir aún con más horas de trabajo.

Productividad laboral

Las horas de trabajo no están relacionadas con el éxito o la productividad de la empresa. Foto de internet.

¿Se puede hacer algo al respecto?

Señala Miguel S. Reyes, economista de la Universidad Iberoamericana de Puebla, que encontrar una posible solución podría iniciar con que los dueños y directivos de las empresas lean sobre los estudios referidos a la productividad versus horas laborales.

“En general el empresariado en México se forja sobre la marcha y tiene la creencia de que estudiar no es necesario para hacer dinero”, comenta vía telefónica.

Por otra parte, señaló que es fundamental que los empleados conozcan los derechos que ofrece la Ley Federal del Trabajo (LFT) y la Constitución.

Recordó que en la Constitución se establece que la jornada laboral debe durar máximo ocho horas y los trabajadores tienen derecho a por lo menos un día de descanso a la semana. “Estos derechos se incumplen porque la mayoría desconoce sus derechos o pertenece a sindicatos que en vez de defenderlos los obligan a aceptar condiciones precarias de trabajo”, apunta Reyes.

 

2. La Informalidad

Otro de los grandes problemas que frenan la productividad y competitividad de México es que prácticamente el 60 por ciento de los trabajadores laboran en el mercado informal, según un reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La informalidad laboral emplea a cerca de 30 millones de trabajadores. Foto de DGCS UNAM.
La informalidad laboral emplea a cerca de 30 millones de trabajadores. Foto de DGCS UNAM.

Esto significa que cerca de 30 millones de mexicanos (población económicamente activa) tiene trabajos que no están registrados ante la Secretaría de Hacienda, que nos están regidos por contratos legales o por los que no obtiene beneficios básicos como la seguridad social.

Ello genera, en consecuencia, que los empleos sigan una tendencia donde tampoco se tengan horarios laborales establecidos, dice Reyes. “Al no haber contratos, la gente piensa que el patrón puede establecer las reglas sin límite alguno”, agrega.

El experto señaló que esta dinámica informal tiene una seria repercusión en el mercado formal. “La situación en los mercados informales, que no cumplen reglas, ni obligaciones laborales, presiona al mercado laboral en general, haciendo competir a los trabajadores entre sí bajo reglas en detrimento de ellos: aceptando trabajos y condiciones de menor calidad”.

Los trabajadores informales no acceden a derechos básicos como seguridad social. Foto de internet.
Los trabajadores informales no acceden a derechos básicos como seguridad social. Foto de internet.

Es de señalar que la naturaleza del sector informal hace prácticamente imposible contabilizar el número de horas que laboran los trabajadores. La OCDE solo analiza la información proveniente del sector formal.

¿Qué se puede hacer?

De acuerdo con la OIT, el problema debe abordarse en dos vías: la generación de más empleos y la generación de incentivos para las formalización de empresas.

En este último objetivo, explica el reporte, se deben incluir apoyos tales como los crediticios y fiscales, así como generar un método fácil y comprensible donde la empresa suscriba a sus empleados a sistemas de seguridad social.

 

3. Los salarios

Sumando el total de salarios en México, tendríamos que el promedio de ingresos para un trabajador es de 7 mil 365 pesos, menos de la mitad del promedio que registran los países miembros de la OCDE (16 mil pesos mexicanos), mismo que, en su recomendación, es la cifra recomendable para un salario básico en el país, así señala el Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana en Puebla.

Los bajos salarios son un motivo de baja productividad. Foto de Notimex.
Los bajos salarios son un motivo de baja productividad. Foto de Notimex.

De acuerdo con datos del Consejo de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el 40 por ciento de la población trabajadora en México, aproximadamente, no podía costear la canasta básica alimenticia, la cual cuesta mil 330 pesos mensuales para zonas urbanas y 948 pesos para zonas rurales.

Por ello, puede explicarse el por qué las personas tienen que trabajar más para poder costear su nivel de vida. “Hay una gran necesidad de más empleos con condiciones básicas: de tiempo completo y de cinco horas a la semana”, señala Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), vía telefónica al medio Verne.

“Existen cuatro millones de personas subempleadas, es decir, con empleos de un día a la semana o de un par de horas al día que están en una constante búsqueda de más oportunidades de trabajo”, advirtió.

El subempleo y los malos salarios también fomentan la desigualdad. Foto de IPSNoticias.
El subempleo y los malos salarios también fomentan la desigualdad. Foto de IPSNoticias.

A su vez, los que reciben un salario suficiente, pero limitado y sin posibilidades de un aumento en el futuro, provoca que los empleados puedan sentirse desmotivados, comenta Reyes.

“Estos empleados buscarán la manera de evadir sus obligaciones, de perder el tiempo con sus compañeros, como cuando alargan las horas de comida”, comenta el economista. “El resultado es una jornada laboral que requiere muchas más horas para terminar proyectos o actividades”.

¿Hay solución?

Quizá la solución más obvia sería el aumentar salarios. De acuerdo con un estudio de Harvard Business School, los aumentos salariales incrementan la motivación y por lo tanto la productividad.

Sin embargo, Godínez, de Kelly Services, señaló que los empleados mexicanos más jóvenes buscan otro tipo de incentivos. “Los millennials suelen darle prioridad al desarrollo personal que al financiero, prefieren un trabajo que saben que van a disfrutar a uno muy bien pagado”, comenta.

“Ellos también han entendido el valor del tiempo libre para otras actividades y buscan trabajos con horarios que les permitan hacer otras cosas”.

Las nuevas generaciones buscan nuevas alternativas a sus empleos. Foto de Revista Summa.
Las nuevas generaciones buscan nuevas alternativas a sus empleos. Foto de Revista Summa.

4. El cómo nos relacionamos

En el libro “Psicología del mexicano en el trabajo”, los psicólogos Mauro Rodríguez y Patricia Ramírez señalan que una de las ventajas de emplear a un mexicano es la facilidad que tiene para relacionarse con otros y el alto valor que le da a las amistades.

Ello puede dar buenos resultados en el trabajo en equipo y fomenta un sentimiento de lealtad a la empresa. Sin embargo, esto puede convertirse en una desventaja, dice Godínez. “Tenemos una costumbre muy latina de agradar a la gente, de ser cálidos. El problema es que a veces lo llevamos al extremo y preferimos no hacer exigencias o no obligar a los demás a hacer su trabajo bien y a tiempo por temor a crear antagonismo o herir susceptibilidades”, opina la consultora.

La forma de relacionarnos también afecta nuestra productividad. Foto de internet.
La forma de relacionarnos también afecta nuestra productividad. Foto de internet.

Además, Foncerrada, del CEESP, señaló que esto está ligado a una falta de meritocracia en el ámbito laboral. “En México, por desgracia, persiste la cultura del compadrazgo, de las palancas, de ganar mucho sin trabajar gracias a tus relaciones y abusando de una población menos privilegiada. Esto es también un generador de corrupción y en consecuencia un obstáculo para la mejora social y laboral”, afirma.

Soluciones

Una de las soluciones más viables, señala Godínez, es el aumento de empresas globales en el país. “Algunas percepciones sobre las jornadas de trabajo y la productividad se están transformando gracias a la llegada de empresas con otras culturas laborales”, agrega.

“Sin embargo, esta transculturización debe hacerse de forma gradual y en el largo plazo porque no puedes ir completamente en contra de una cultura”, concluyó.

Con información de Verne