Logramos que la Constitución estuviera por encima del TLCAN: Seade
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Jesús Seade, jefe negociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que México logró que su Constitución Política quedara por encima del pacto comercial.

“Nuestro interés fundamental era asegurarnos que el acuerdo en el Tratado quedara claramente establecida la soberanía de la nación sobre el recurso (energético), la supremacía de la Constitución y el derecho de México de cambiar la Constitución”, aseguró Seade en entrevista televisiva.

Señaló que dentro de ese contexto, se buscará una forma “ingeniosa y totalmente satisfactoria de todas las partes”, para extender en Canadá y Estados Unidos un concepto de equidad, “que cada país recibiría de cualquier otro país, el tratamiento en el sector, que este país le extendiera a otros países en otros tratados”.

El TLCAN actual contiene la denominada cláusula “ratchet” (cremallera) de irreversibilidad, con la que, si un país procede unilateralmente a una apertura, esa apertura se consolida inmediatamente; lo cual lleva a una liberalización constante, con consolidaciones continuas en diversos sectores.

De acuerdo con el sistema “ratchet”, toda medida nueva adoptada en cualquier nivel y que sea más restrictiva estará bloqueada por el TLCAN y podría someterse al mecanismo de solución de controversias.

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Dado que el sector mexicano de energía no fue regulado en el pacto trilateral original, la empresa estadounidense Sempra Energy pidió incluir la cláusula “ratchet” a la reforma energética de México como parte de la actualización del tratado.

“El tema energético tiene la más alta prioridad para el movimiento que dirige el presidente electo”, sostuvo Seade.

Previo a la entrada en vigor de la reforma energética, el sector energético en México permanecía cerrado casi en su totalidad a la inversión privada.

Las empresas estatales, Pemex y la CFE, realizaban todas las actividades en la cadena de valor de los mercados energéticos.

La reforma implicó el tránsito de un esquema monopólico de paraestatales hacia un mercado donde estas pudieran convertirse en empresas productivas del Estado para competir con compañías privadas.

“El mecanismo de ratchet captura estas reformas y ofrece protección contra su reversión”, explicó Dennis Arriola, vicepresidente ejecutivo de Sempra Energy, en una audiencia en la Cámara de Representantes en julio de 2017.

Con información de El Economista