
Organizaciones señalaron a la presidenta Sheinbaum que explorar una versión “sustentable” de la técnica de fracturación hidráulica para la obtención de gas “puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe”
Más de 80 organizaciones, entre ellas la Alianza mexicana contra el ‘fracking’, señalaron este jueves a la presidenta Claudia Sheinbaum que explorar una versión “sustentable” de la técnica de fracturación hidráulica para la obtención de gas “puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe”.
Este jueves, Sheinbaum defendió la apertura al uso de tecnologías de extracción de gas no convencional a través del uso del ‘fracking’, pese a haberse pronunciado en contra anteriormente, y aseguró que es una forma de “fortalecer” la soberanía energética del país con técnicas de “bajo impacto ambiental”.
En un comunicado, las ONG indicaron que el hecho de que la presidenta planteara esa posibilidad de explotación y anunciara la integración de un comité científico para evaluar si esa explotación es viable “se trata de un giro político que contradice el compromiso del Gobierno de Sheinbaum de no permitir la explotación de hidrocarburos mediante fracking en el país”.
Señalaron que la evidencia científica que demuestra los riesgos y efectos nocivos por el desarrollo de ‘fracking’ ha sido compilada por científicos independientes y de Estados Unidos desde hace 15 años, quienes han organizado de forma rigurosa más de 2.300 estudios científicos.
Señalaron que en la conferencia presidencial del miércoles se mencionó la posibilidad del uso de agua residual tratada, agua congénita producida por campos petroleros en etapas avanzadas de explotación e incluso agua de mar, pero este uso de agua ha sido probado en diferentes zonas de Estados Unidos y no se ha vuelto una práctica común debido a sus elevados costos, de entre 5 y 10 millones de dólares por instalación.
También expresaron que “la soberanía energética no se logrará a través de la extracción de las reservas menguantes de gas en México. Aún cuando se pudiera extraer todo el gas que hay en nuestro subsuelo, este sería insuficiente para abastecer la creciente demanda de gas fósil”.
Según las organizaciones, las proyecciones de producción de gas fósil planteadas en el Plan Estratégico de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) establecen que hacia 2035, se alcanzaría un volumen de 4,988 MMpcd (Miles de millones de pies cúbicos diarios) lo cual no alcanzaría para cubrir la actual demanda que es de 9,000 MMpcd.
Hay que estar abiertos a estas nuevas tecnologías para fortalecer la soberanía nacional (…) Son nuevas tecnologías de explotación con menores impactos ambientales que nos abren la posibilidad de utilizar ese gas”, dijo este jueves la mandataria en su conferencia de prensa diaria.
Sheinbaum diferenció estas nuevas técnicas del ‘fracking’ tradicional, descartando este último por sus “impactos ambientales graves”, en medio de las críticas de organizaciones ecologistas por la disposición del Gobierno a incorporar esta técnica para extraer gas natural.
En este sentido, reconoció que toda su vida habló en contra del ‘fraking’ tradicional, si bien subrayó que con el uso de nuevas tecnologías hay un “menor impacto ambiental”, de modo que justificó ese cambio de postura con respecto al sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
El Gobierno de México anunció este miércoles que va a comenzar a probar con el ‘fracking’ para reducir la dependencia del gas importado, particularmente desde Estados Unidos, y avanzar hacia la soberanía energética en la próxima década.