
Un académico de la UNAM sostuvo que ningún Estado puede asumir conductas unilaterales ni autárquicas para abordar el cambio climatico
El cambio climático es de carácter transterritorial, esto es, que trasciende regiones y las formas de convivencia.
Ricardo Uvalle Berrones, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, sostiene que ante el cambio climático debe haber una nueva gestión pública interinstitucional, interdependiente y cooperativa.

Durante el seminario ‘Emergencia Climática: análisis de las opiniones consultivas de Cortes Internacionales‘, el experto sostuvo que ningún Estado, en lo individual, puede asumir conductas unilaterales ni autárquicas para abordar la complejidad del fenómeno.
La gobernanza requerida es de carácter multifactorial, es decir, varios organismos, organizaciones o grupos deben concurrir de modo inteligente y estratégico para efectuar aportaciones, diagnósticos y recomendaciones que mejoren la calidad de vida”, indicó.
Uvalle Berrones defendió que la idea es redescubrir al gobierno para multiplicar capacidades, formas de asociación, recursos y respuestas que en lo individual resultarían imposibles.
Se pronunció por generar políticas públicas colaborativas que sumen y permitan la participación más amplia y enriquecedora, a fin de formar “valor público”, es decir, el de las inteligencias públicas, privadas, sociales, comunitarias y regionales, nacionales e internacionales.
Enfatizó que los gobiernos ya no pueden seguir actuando apoyados en rutinas burocráticas, inercias administrativas, en procesos estandarizados sino que deben hacerlo en una lógica de innovación.
A decir del experto, se deben establecer nuevas formas de acomodar las relaciones de poder horizontales, verticales, de coordinación, ejecución y de cumplimiento.
Ello permitirá una interacción más amplia, incluso de carácter bidireccional, que el Estado y la sociedad, con representantes de ambas entidades, puedan establecer agendas de acuerdo. Con la gobernanza se buscaría que las sociedades y los Estados generen patrones de desarrollo con carácter sostenible, precisó.
El universitario apuntó que el uso de la tecnología, aun cuando tiene múltiples ventajas, genera desventajas cuando los gobiernos, por ejemplo, no cuidan la regulación ambiental ni aplican sanciones, dejan que crezcan las externalidades negativas que nulifican vida, destruyen sistemas sociales y sistemas productivos.
Con información de López-Dóriga Digital