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Jugar Pokémon a edad temprana desarrolla pliegue en el cerebro
Foto de internet

Si usted, como muchos, jugó Pokémon cuando era niño, es muy probable que una región específica de su cerebro se haya modificado y no necesariamente de una mala forma.

Un estudio reciente, realizado por investigadores de la Universidad de Stanford reveló que los cerebros de los fanáticos de los Pokémon desde hace mucho tiempo respondieron mejor que aquellos que no están familiarizados con el juego.

Lo que más llamó la atención fue que un pliegue en específico de los cerebros de los fanáticos es el que responde a los estímulos de ver cualquier Pokémon.

El área, situada justo detrás de las orejas, es conocida como surco occipitotemporal.

Los científicos ya sabían que los humanos tienen áreas específicas del cerebro que se usan para reconocer rostros, palabras, números e incluso a celebridades como Jennifer Aniston, Bill Clinton y Kobe Bryant.

Sin embargo, un estudio reciente realizado por la Escuela de Medicina de Harvard encontró que para que los monos desarrollen regiones similares, deben estar expuestos a objetos desde una edad temprana, por ello, los investigadores de Stanford se preguntaron si lo mismo sería cierto en los humanos.

Los fanáticos de los Pokémon demostraron ser sujetos perfectos para el estudio, ya que la mayoría comenzó a jugar cuando eran pequeños y porque los personajes son únicos.

Los hallazgos apoyan las teorías de que la exposición en la primera infancia es necesaria para desarrollar regiones específicas del cerebro, y que desde una edad temprana, nuestro cerebro cambia en respuesta al aprendizaje experiencial.

Debido a que el pliegue activado por personajes como Pikachu , Wobbuffet y Bulbasaur es el mismo que responde a las imágenes de los animales, los investigadores también creen que hay algún tipo de restricciones conectadas al cerebro que determinan cómo suceden esos cambios.

Con información de López-Dóriga Digital