Minuto a Minuto

Nacional Atacantes de secundaria en Torreón son mayores de edad, ¿cuántos años pasarían en la cárcel?
El Gobierno de Coahuila adelantó que solicitará la pena máxima contra los hermanos que perpetraron un ataque armado en una secundaria de Torreón
Internacional OEA aprueba resolución que exige elecciones en Nicaragua y la liberación de presos
La resolución de la OEA exige elecciones en Nicaragua pero no incluye la imposición de sanciones para el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo
Deportes F1: ¿Cómo le fue a Checo’ Pérez en las prácticas del Gran Premio de Baréin 2026?
Max Verstappen (Red Bull) dominó los entrenamientos libres para el aplazado Gran Premio de Baréin 2026 de Fórmula Uno
Internacional “Vamos a seguir rompiendo récords”, advierte el zar de la frontera de Trump sobre detenciones migratorias
"El mes de septiembre va a tener la mayor cantidad de deportaciones de cualquier mes en la historia del ICE”: Tom Homan
Internacional ¿Perderá Trump el control del Congreso en las elecciones de noviembre?
Los demócratas parten como favoritos para recuperar el control de la Cámara de Representantes, que renueva la totalidad de sus 435 escaños
La forma del cerebro podría anticipar la demencia
Foto de Robina Weermeijer / Unsplash

La forma del cerebro, y no solo su tamaño, podría convertirse en un nuevo marcador para detectar de manera temprana el deterioro cognitivo y la enfermedad de Alzheimer, según un estudio internacional en el que participa el Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California en Irvine (EE.UU.).

La investigación, publicada en la revista Nature Communications, demuestra que el envejecimiento altera la geometría del cerebro de forma sistemática: las zonas inferiores tienden a expandirse mientras que las superiores se comprimen, un patrón directamente vinculado con la pérdida de memoria, razonamiento y otras funciones cognitivas, según informó la Universidad de La Laguna (ULL), en España, que también colabora en el estudio.

Estos cambios estructurales, que se acentúan en personas con deterioro cognitivo, podrían además explicar por qué regiones como la corteza entorrinal, una de las primeras afectadas en el alzhéimer, son especialmente vulnerables al daño neuronal, debido a la presión física que ejerce el envejecimiento sobre esa área.

El profesor Niels Janssen, del Departamento de Psicología Cognitiva, Social y Organizacional de la ULL, autor principal del estudio, explica que estos hallazgos “abren la puerta a identificar el riesgo de demencia muchos años antes de que aparezcan los síntomas, gracias a nuevos marcadores geométricos cerebrales”.

El trabajo, desarrollado junto al Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California en Irvine, subraya la necesidad de entender cómo los cambios mecánicos del envejecimiento influyen en la vulnerabilidad del cerebro y aportan nuevas claves para su protección.

Con información de EFE